La “motosierra” de Javier Milei podría sumar un nuevo objetivo: ajuste del 2% a los ministros
En el marco de la profundización del plan de austeridad, el presidente Javier Milei dio luz verde a una nueva directiva que exige a todos los ministros nacionales reducir su presupuesto en un 2%. Esta medida surge tras la ratificación del Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre la continuidad del esquema de déficit cero como eje central del programa económico, el cual demanda un superávit primario del 1,4% del PIB para el presente año.
Ante directivos de empresas estadounidenses en el AmCham Summit, el Líder de La Libertad Avanza confirmó que la gestión mantendrá un control estricto del gasto, reforzando la narrativa de la «motosierra» interna como respuesta a una recaudación fiscal que, según datos de ARCA, encadena ocho meses de caída real frente a la inflación.
La ejecución de este nuevo recorte ha sido delegada por el Ejecutivo en el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien coordinó la medida junto a los equipos técnicos liderados por Luis Caputo y Federico Sturzenegger para fiscalizar a los ministros. Una nota de Infobae destacó que según fuentes cercanas a la Casa Rosada, la intención oficial es que cada ministerio identifique áreas pasibles de ajuste para presentar un informe detallado a fines de este mes, permitiendo que mayo sea el periodo de implementación efectiva.
Además de la poda presupuestaria general, el Jefe de Estado ha instruido una disminución del 20% en gastos operativos específicos, tales como flotas de traslado y choferes oficiales. Esta presión sobre el gasto primario ocurre en un contexto donde sectores como las universidades y el PAMI pujan por mayores recursos
El portal informativo destacó que la iniciativa ha generado incomodidad en diversos despachos oficiales, donde los ministros argumentan que el margen de ajuste es escaso tras dos años de recortes sistemáticos. No obstante, la directiva de la Jefatura de Gabinete busca emular procesos de reducción de personal ya implementados a inicios de año, donde se logró una baja significativa en la dotación de empleados públicos.
Informes recientes de la Asociación Argentina de Presupuesto (ASAP) citadas por el medio, indican que, si se excluyeran las regularizaciones de pensiones de meses previos, el gasto total de la administración ya mostraría una tendencia negativa del 2%. De esta forma, el Gobierno busca institucionalizar una competencia interna por la eficiencia, premiando a los responsables de cada área que logren alcanzar primero las metas de ahorro planteadas para el próximo trimestre, una tarea que ahora recae sobre los ministros.

