Canasta básica: cuánto dinero necesitó una familia para no ser pobre en abril
El costo de la canasta básica total registró un incremento del 2,5% durante el cuarto mes del año, situándose levemente por debajo de la inflación general, que alcanzó el 2,6% en el mismo periodo. Según el último informe del INDEC,citado por TN, una familia tipo compuesta por cuatro miembros requirió ingresos por $1.469.768 para evitar caer por debajo de la línea de pobreza en abril de 2026.
Este indicador, que mide el conjunto de bienes y servicios esenciales, acumuló un avance del 32,4% en la medición interanual. El organismo oficial de estadística detalló que, para una persona individual, el presupuesto mínimo necesario para superar este umbral económico se fijó en $475.653, reflejando la evolución de los precios en el mercado interno.
En lo que respecta a la canasta básica alimentaria, encargada de definir el límite de la indigencia, el reporte técnico señaló una suba mensual del 1,1%. Bajo este parámetro, el mismo grupo familiar de dos adultos y dos menores necesitó percibir un total de $665.053 para cubrir exclusivamente sus requerimientos nutricionales de subsistencia. Para un individuo solo, el requerimiento alimentario mínimo se posicionó en $215.228.
El estudio estadístico también desglosó las necesidades según la composición del hogar, indicando que una vivienda de tres integrantes requirió $529.460 para no ser indigente, mientras que un núcleo de cinco personas necesitó $699.490 para garantizar su alimentación básica mensual.
La progresión de la canasta básica también fue analizada para diversas estructuras convivientes bajo el umbral de pobreza. Por ejemplo, un hogar integrado por tres personas precisó $1.170.106 para costear sus gastos totales, mientras que una familia de cinco miembros, una pareja joven con tres hijos pequeños, debió reunir $1.545.872 para cubrir este monto de subsistencia integral.
El INDEC subrayó que estos valores son determinantes para el monitoreo de las condiciones de vida en el país, permitiendo comparar el poder adquisitivo actual frente a las metas de bienestar social. Con estos datos, la brecha entre los ingresos reales y el costo de los servicios y alimentos esenciales continúa siendo el eje central de la evaluación económica del semestre.


