Guerra en Medio Oriente: el argentino Rafael Grossi descartó daños a instalaciones nucleares iraníes
Rafael Grossi, argentino y director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) habló este lunes e intentó desplegar un paño de tranquilidad en medio de tanto caos en Medio Oriente. El motivo de sus palabras fue para descartar por el momento ataques o daños en instalaciones nucleares que estén dentro de Irán luego del bombardeo que volvió a poner al mundo bajo un manto de tensión internacional.
El funcionario argentino habló en una reunión extraordinaria en Viena, Austria, advirtiendo la necesidad de evitar al máximo una escalada bélica de estas características en la zona caliente. Grossi destacó que los ataques en Medio Oriente por ahora no hay impactado de manera negativa en la central nuclear Bushehr y mucho menos en el Reactor de Investigación de Teherán, epicentro de la ofensiva.
El organismo aseguró que continuará monitoreando la situación tras la ofensiva militar lanzada el fin de semana por Estados Unidos e Israel, subrayando que la seguridad internacional podría estar en peligro por la presencia en toda la región de plantas nucleares.
El titular del OIEA aseguró que cualquier ataque contra estas instalaciones debe evitarse al máximo, ya que podría liberar material radioactivo con efectos graves para toda el mundo, especialmente para los países cercanos. En ese sentido, reveló que no se detectaron aumentos de radiación en Irán o en los países limítrofes.
Grossi insistió que la diplomacia y la paz es la única manera en que Medio Oriente no sufra consecuencias irreversibles y que Teherán no obtenga armas nucleares preservando la efectividad del régimen global de no proliferación: «Las negociaciones son indispensables para evitar que la situación derive en un escenario de mayor inestabilidad».
Mercados energéticos en alerta por la tensión en Medio Oriente
El conflicto entre Irán e Israel, con apoyo de Estados Unidos, encendió alarmas en los mercados energéticos globales y amenaza con llevar el precio del petróleo por encima de los 100 dólares. El Estrecho de Ormuz, por donde circula el 20% del suministro mundial de crudo y gas, es el principal foco de preocupación ante posibles bloqueos o ataques.
El Brent ya acumula una suba del 20% en lo que va del año y los costos de transporte se triplicaron en la ruta Medio Oriente–Asia, reflejando el riesgo geopolítico. Para Argentina, el impacto sería mixto: mayor presión inflacionaria por combustibles más caros, pero también mayores ingresos por exportaciones de hidrocarburos desde Vaca Muerta.



