Allanaron la AFA: operativos simultáneos en la sede central y el predio de Ezeiza
El juez federal de Campana, Adrián González Charvay, encabezó este viernes un allanamiento en la AFA en el marco de una investigación por presunto desvío de fondos y lavado de dinero. Los operativos, ejecutados por personal de Prefectura Naval, se realizaron de manera conjunta en la sede de la calle Viamonte, en el centro porteño, y en el predio Lionel Andrés Messi ubicado en Ezeiza.
La justicia busca documentación contable y administrativa relacionada con la firma TourProdEnter LLC, propiedad del empresario Javier Faroni y su esposa Erica Gillette, la cual funcionaba como agente exclusivo para la explotación de los derechos de la Selección Argentina en el exterior, percibiendo comisiones de hasta el 40% por logística y representación comercial.
La causa, que fue iniciada originalmente por el magistrado Luis Armella, investiga un circuito financiero que habría administrado aproximadamente 300 millones de dólares fuera del país entre 2021 y 2025. Según consignó un reporte de Infobae, la hipótesis judicial sostiene que unos 42 millones de dólares habrían sido derivados desde la AFA hacia sociedades sospechadas de ser estructuras fantasmas en Estados Unidos.
El expediente también analiza transferencias bancarias que vinculan a la cúpula de la entidad rectora, incluyendo al presidente Claudio Tapia y al tesorero Pablo Toviggino, con beneficios particulares como el pago del alquiler de un yate de lujo en Mónaco durante agosto de 2024, operación que habría sido costeada por la empresa de Faroni.
Además de los contratos comerciales, el juez González Charvay rastrea el origen de los fondos utilizados para la compra de una propiedad de lujo en Pilar, valuada en 17 millones de dólares, bajo la sospecha de que dirigentes de la AFA utilizaron testaferros para la adquisición.
Mientras la Cámara de Casación debe definir en las próximas semanas si la competencia judicial permanece en Campana o regresa a los tribunales de la Ciudad de Buenos Aires, los investigadores ordenaron peritar las cuentas de diversas sociedades vinculadas al entorno de la dirigencia de la organización deportiva. Ante las filtraciones, la conducción de la AFA defendió previamente su gestión mediante un comunicado oficial, justificando los acuerdos internacionales como una mejora sustancial en los ingresos de la institución respecto a administraciones anteriores.


