El FMI pone la lupa: tras la pérdida de 300.000 empleos, el organismo exige reformas laborales
El panorama laboral en Argentina atraviesa una transformación profunda marcada por el retroceso del empleo tradicional y el avance de modalidades independientes. Durante el periodo de gestión de Javier Milei, el mercado de trabajo formal registró una pérdida superior a los 300.000 empleos asalariados, sumando las bajas en el sector privado y público.
Según un reporte de la consultora EconViews, citado po Infobae, basado en estadísticas del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), el empleo asalariado en empresas privadas se contrajo un 3%, pasando de 6.386.000 a 6.196.000 ocupados. Este enfriamiento de la contratación en relación de dependencia ha sido el foco de atención del FMI, organismo que, en sus revisiones técnicas, ha insistido en la necesidad de armonizar los regímenes tributarios y laborales para facilitar la transición hacia el sistema general.
En contraste con la caída de los empleos registrados tradicionales, el monotributo experimentó un crecimiento del 7,8%, sumando 158.000 nuevos inscriptos. Esta migración hacia esquemas más flexibles compensó parcialmente la destrucción de puestos, aunque el balance total arroja un descenso del 4% en el empleo registrado general.
Ante este escenario, el organismo internacional ha planteado la importancia de simplificar el sistema de impuestos a las sociedades y reducir gastos tributarios que benefician a grupos específicos. A pesar de que se sugirió revisar el funcionamiento del régimen de pequeños contribuyentes para eliminar distorsiones, el presidente Javier Milei rechazó de forma tajante las versiones sobre una posible eliminación de estas vacantes
La urgencia de estas reformas y la creación de nuevos puestos de trabajo se enmarca en un contexto donde la tasa de desocupación alcanzó el 7,5% al cierre del año pasado. Desde la consultora EconViews remarcan que, si bien el aumento de trabajadores independientes y autónomos actúa como amortiguador, todavía existe una brecha de 133.000 personas que habrían quedado fuera del circuito formal ante la falta de empleos.
Por su parte, los documentos del organismo encabezado por Kristalina Georgieva subrayan que la sostenibilidad fiscal requiere reemplazar tributos distorsivos por impuestos directos más sencillos. Mientras el Gobierno mantiene su compromiso de reducir la presión sobre las transacciones financieras, el debate técnico persiste sobre cómo modernizar la normativa sin afectar la estabilidad de los empleos en un mercado que muestra signos de fragilidad estructural.

