El asentamiento de Marco Avellaneda vuelve al centro del debate urbano tras la reapertura del Mercado de la Ciudad
A pocos metros del renovado Mercado de la Ciudad, menos de 40 familias viven en condiciones precarias junto a las vías del Ferrocarril Belgrano. El Municipio y el IPV analizan un plan de relocalización mientras persisten reclamos por servicios, seguridad y saneamiento.
El sector se encuentra a escasos metros del renovado centro comercial y constituye uno de los asentamientos informales más cercanos al área céntrica de la capital. Allí viven actualmente menos de 40 familias, según relevamientos realizados por el Instituto Provincial de la Vivienda (IPV) y la Municipalidad.
El asentamiento comenzó a formarse en la década de 1960 y, con el paso de los años, las viviendas precarias fueron ocupando el espacio ubicado entre las vías y la calle. La situación genera dificultades vinculadas con el acceso a servicios básicos, el saneamiento y la seguridad, además del riesgo que representa la cercanía con la traza ferroviaria.
Una problemática que lleva más de seis décadas
La ocupación de los terrenos se inició alrededor de 1965. Desde entonces hubo distintos intentos de desocupación y relocalización que no lograron resolver de manera permanente la situación.
Uno de los antecedentes más importantes se produjo en 1995, cuando fueron demolidas numerosas viviendas y 24 familias fueron trasladadas al barrio 11 de Marzo. Sin embargo, otras familias quedaron en el lugar y con el tiempo los terrenos volvieron a ser ocupados.
También existe un antecedente de 1976, cuando se realizó un operativo de desocupación que tampoco consiguió evitar que el asentamiento volviera a instalarse.
La situación se vio condicionada además por la superposición de jurisdicciones sobre los terrenos ferroviarios, que involucra al Estado nacional, la Provincia y el Municipio.
El nuevo escenario tras la reapertura del mercado
La reinauguración del Mercado de la Ciudad modificó el movimiento comercial de la zona y volvió más visible el contraste entre el nuevo polo comercial y las viviendas precarias ubicadas a pocos metros.
Vecinos del sector plantearon reclamos relacionados con la presencia de aguas servidas, problemas de seguridad y el impacto que la situación tiene sobre el entorno residencial.
La ubicación también genera preocupación por la proximidad de las viviendas a las vías. Algunas de las construcciones no cuentan con veredas y se encuentran prácticamente sobre el límite de la traza ferroviaria, lo que representa un riesgo especialmente para los niños.
Un plan de relocalización en análisis
Frente a esta situación, la Municipalidad de San Miguel de Tucumán y el Instituto Provincial de la Vivienda trabajan en una propuesta para relocalizar a las familias que permanecen en el lugar.
La iniciativa apunta, según lo planteado por las autoridades, a brindar una solución habitacional y evitar una intervención que implique simplemente el desalojo de quienes viven allí.
El proyecto también contempla recuperar el espacio actualmente ocupado y mejorar el entorno urbano. Entre las obras consideradas aparecen el ensanchamiento del puente de avenida Sarmiento, trabajos de iluminación y la remodelación de la plazoleta Mitre.
La resolución del conflicto requerirá además la coordinación entre las distintas jurisdicciones que tienen competencia sobre los terrenos ferroviarios.
La situación de Marco Avellaneda expone así un problema que excede la reapertura del Mercado de la Ciudad: cómo integrar el crecimiento y la recuperación de sectores urbanos consolidados con una política habitacional capaz de ofrecer una solución definitiva a las familias que llevan décadas viviendo en condiciones de precariedad.


