Cómo las tensiones geopolíticas están beneficiando a la Argentina: el inesperado impacto en las reservas del BCRA
El recrudecimiento del conflicto entre EEUU e Irán y la volatilidad de los mercados globales generaron un escenario favorable para el gobierno nacional, permitiendo que las reservas del BCRA alcancen los USD 46.240 millones, su nivel más alto desde 2021 gracias a la suba del oro.
Este fortalecimiento de las arcas públicas se explica por la escalada del metal precioso, que superó los USD 5.000 por onza, y la compra neta de USD 1.134 millones en el mercado oficial durante enero de 2026. A pesar de los pagos de deuda, el Banco Central logró una recomposición superior a los USD 5.000 millones, beneficiado por la desconfianza global en el dólar y el posicionamiento estratégico de potencias en activos de resguardo.
La incertidumbre internacional también impulsó el precio del petróleo por encima de los USD 70, motivado por la prima de riesgo en el estrecho de Ormuz. En este contexto de geopolítica, la Argentina posee casi dos millones de onzas troy de metal, cuyas tenencias alcanzaron un valor récord de USD 10.490 millones bajo la actual gestión de la autoridad monetaria.
Mientras las bolsas de Nueva York sufrieron retrocesos por la inestabilidad, los bonos soberanos argentinos mostraron resiliencia, con un riesgo país estable en los 492 puntos básicos. Esta solidez, sumada a la apreciación del oro, otorga al BCRA
Para gestionar la liquidez de estas compras de divisas, el Tesoro nacional ejecutó una estrategia de absorción de pesos mediante la renovación de sus vencimientos. Esta coordinación con la entidad financiera busca evitar presiones inflacionarias mientras el BCRA continúa acumulando dólares de manera constante.
Analistas destacan que la especulación en los mercados de futuros y el empuje de las mineras sostienen la tendencia alcista de los commodities. De esta manera, el país capitaliza la crisis en Medio Oriente para blindar su programa, transformando la inestabilidad del tablero mundial en un activo estratégico que mejora la solvencia del sistema ante shocks externos y la volatilidad internacional.


