Valentina Cervantes contó en MasterChef su más grande sueño que Enzo Fernández quiere frustrar
La charla comenzó por sus hijos, un terreno que la ablanda de inmediato. “Son muy caseros… Benjamín es tremendo, pero Olivia es más tranquila”, confió, dejando ver que la maternidad también le imprime una sensibilidad particular en la competencia. Entre utensilios y hornallas encendidas, sumó que a la más chica le atraen los postres y que eso la emociona más de lo que admite frente a cámara.
Luego Wanda Nara
El tono cambió cuando la conductora quiso saber si lo suyo con la televisión iba para largo. La participante reconoció que el formato le resulta natural, que puede ser ella misma y que, a pesar de la exposición, siente que encontró un espacio donde no necesita forzar personaje. Se notó en su postura, más firme, más presente, más consciente del lugar que ocupa en pantalla.
EL SUEÑO DE VALENTINA CERVANTES
En ese punto, Valentina Cervantes dejó ver que la cocina ya no es el único escenario que habita con soltura. Si bien llegó al programa sin buscar protagonismo, algo en esta experiencia parece estar despertándole un interés nuevo, una puerta posible para lo que venga después del reality.
Y cuando la conversación parecía cerrada, soltó una frase que encapsuló todo lo que siente: “Bien, obvio súper extrañamos, pero lo estoy haciendo también por mí y él me entiende”.

