Sturzenegger se reunió con la jefa del FMI y puso en agenda el programa de desregulación oficial
En un encuentro estratégico desarrollado en AlUla, Arabia Saudita, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, mantuvo una reunión bilateral con la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva. El diálogo se dio en el marco de las sesiones del Comité Asesor sobre Crecimiento Económico para definir la agenda 2026, donde el funcionario argentino expuso los avances del programa de reformas que lidera la administración de Javier Milei.
Durante el intercambio, calificado como «excelente» por la titular del organismo, se sostuvo que la política de desregulación oficial se ha convertido en un modelo de referencia para otras naciones miembros del ente financiero.
La cita internacional coincidió con el desembarco en Buenos Aires de una misión técnica del FMI, liderada por Luis Cubeddu y Bikas Joshi, para dar inicio a la segunda revisión del acuerdo por 20.000 millones de dólares. Mientras el integrante del gabinete nacional representaba al país en el exterior, el equipo técnico del organismo multilateral comenzó la auditoría de las metas de 2025.
En este sentido, el desempeño fiscal mostró resultados positivos con un superávit primario del 1,4% del PBI, superando el objetivo del 1,3% fijado originalmente. Sin embargo, en el frente de las reservas internacionales, el Gobierno enfrentó dificultades al quedar por debajo de lo pactado, lo que forzará la solicitud de un waiver debido a un desvío estimado en 11.000 millones de dólares.
Pese a este incumplimiento en el sector externo, el titular de la cartera de Desregulación mantiene un rol central en la agenda diplomática, ya que también representará al Ejecutivo en actividades presenciales en Estados Unidos tras la decisión presidencial de participar de forma virtual en otros foros.
En el ámbito local, el Banco Central ha mostrado signos de recuperación al sumar 1.300 millones de dólares en lo que va de 2026. Si la gestión económica logra superar la revisión en curso, el FMI habilitará un giro de 1.000 millones de dólares, en un proceso que también incluye el compromiso de actualizar la metodología del Índice de Precios al Consumidor ante el Fondo.

