La Legislatura entregó los Premios Paulo Freire a docentes, estudiantes e instituciones
La tercera edición del reconocimiento “Educar para transformar: memoria, compromiso y esperanza” distinguió a referentes del ámbito educativo por su trayectoria y compromiso con la educación. El acto incluyó un homenaje a los docentes tucumanos Isauro y Arturo Arancibia, asesinados durante la última dictadura militar.
El acto se realizó en el hall del Palacio Legislativo y fue encabezado por la legisladora Sandra Figueroa, junto a la vicepresidenta de la Comisión de Educación, Adriana Najar, y el profesor Ismael Vera, de la Asociación Civil de Docentes en Educación y Estudios Sociales (ACDES).
La ceremonia se desarrolló en el marco del Mes de la Democracia y de las actividades conmemorativas por los 50 años del golpe de Estado de 1976, e incluyó un homenaje especial a los docentes tucumanos Isauro y Arturo Arancibia, asesinados el 24 de marzo de ese año.
Educación y memoria
Durante el encuentro, Sandra Figueroa, impulsora de la iniciativa, destacó el valor de reconocer a quienes desarrollan proyectos vinculados con la educación, la investigación y la democracia.
“Los Premios Paulo Freire buscan distinguir precisamente a quienes manifiestan un compromiso activo con la democracia, la investigación y la educación”, señaló.
La legisladora también destacó el contexto en el que se desarrolla esta edición y la importancia de mantener presente la memoria histórica.
“Es un momento para que los tucumanos no perdamos la memoria y para que motivemos a los jóvenes a que sigan investigando qué fue lo que pasó antes, para que después no nos vuelva a ocurrir”, expresó.
Por su parte, Ismael Vera, presidente de ACDES y organizador del encuentro, destacó la relación entre educación y memoria histórica y recordó el impacto que tuvo la última dictadura sobre el ámbito educativo.
“Estamos hablando de educación, y cuando hablamos del golpe de Estado, lo primero que se llevó fueron docentes. Dos docentes tucumanos fueron víctimas”, sostuvo.
Vera también recordó que el primer centro clandestino de detención del país funcionó en una escuela de Famaillá y destacó el carácter colectivo de los proyectos reconocidos.
“Los principios de nuestra asociación tienen que ver con reconocer el trabajo colaborativo. No premiamos una educación mercantilista, sino el esfuerzo colectivo, donde todos participan y donde todos llevan adelante un proyecto”, afirmó.
Homenaje a Isauro y Arturo Arancibia
Uno de los momentos centrales de la ceremonia fue el reconocimiento a la memoria de Isauro y Arturo Arancibia, docentes tucumanos asesinados por la dictadura militar el 24 de marzo de 1976.
Durante el acto se entregó una distinción en su memoria a su hermana, Gladys Arancibia.
La ceremonia también incluyó reconocimientos a docentes, estudiantes e instituciones vinculados con iniciativas educativas y culturales. Entre los distinguidos estuvieron el decano de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Tucumán, Sergio Robin; el Coro de Niños y Jóvenes de la UNT; y los estudiantes Máximo Albornoz y Cecilia Carrasco, entre otros.
Pensamiento crítico y formación ciudadana
Sergio Robin valoró el reconocimiento y lo vinculó con las actividades desarrolladas durante el año por la Facultad de Filosofía y Letras de la UNT, particularmente aquellas relacionadas con la memoria, el pensamiento crítico y la formación ciudadana.
“Entiendo que la distinción ha sido otorgada en función de lo que la Facultad viene desarrollando en materia de pensamiento crítico y de formación ciudadana”, explicó.
Robin también mencionó las actividades realizadas durante el año en el marco de los aniversarios vinculados con la historia reciente de la provincia y del país.
Entre ellas, destacó la Semana de la Memoria, realizada en marzo, y distintas propuestas desarrolladas en agosto con motivo del aniversario del cierre de los ingenios azucareros.
El acto contó además con la presencia de los legisladores Leopoldo Rodríguez y Sara Lazarte.





