La feroz reacción de un entrenador de montaña tras las declaraciones de Christian Petersen: «No negocia con el ego»
El crudo análisis de un instructor sobre el caso Christian Petersen
El episodio que atravesó Christian Petersen motivó la intervención pública de un instructor especializado en montañismo, quien difundió un mensaje contundente en el que cuestionó ciertas prácticas cada vez más frecuentes en este tipo de actividades. Lejos de centrarse en la figura del chef, el profesional utilizó el caso como punto de partida para reflexionar sobre el modo en que se encara hoy el desafío de alcanzar una cumbre y advirtió sobre los peligros de priorizar la exposición por encima de la preparación.
«El caso Peterson no es un chisme ni un espectáculo: es una alarma. Un hombre conocido, una montaña extremadamente exigente, un cuerpo que colapsa. Y de pronto todos miramos hacia allí. Pero, si somos honestos, esto no empezó en la altura. Empezó mucho antes. Empezó cuando la montaña dejó de ser un camino y pasó a convertirse en escenario. Cuando la cumbre se transformó en una prueba social. Cuando subir ya no significó vivir la experiencia, sino exhibirla«.
En su análisis, el instructor apuntó contra la lógica de las redes sociales y el consumo de experiencias como trofeos personales. Según planteó, la presión por mostrar logros puede llevar a minimizar señales físicas y a subestimar la exigencia real de entornos como el Lanín, un volcán que demanda aclimatación, entrenamiento y respeto por la altura. «Hoy hay personas que van a la montaña no a entrenar, no a escuchar su cuerpo, no a respetar la altura. Van en busca de una foto, una selfie, una historia que diga ‘yo estuve allí’. Pero la montaña no entiende de likes. No sabe quién sos. No le importa si sos famoso. No negocia con el ego«.
Las descompensaciones en la montaña no son obra del destino
El profesional que tomó el caso de Christian Petersen como punto de análisis, también fue tajante al referirse a las causas de las descompensaciones en altura y buscó desterrar la idea de la mala fortuna como desencadenante principal. «Cuando alguien se descompensa en altura no es mala suerte. Es fisiología. Es falta de aclimatación. Es soberbia disfrazada de valentía«. En ese sentido, recordó que los efectos de la hipoxia -déficit de oxígeno en el organismo- pueden impactar de manera severa en el cuerpo y que una mala planificación puede desencadenar consecuencias graves, incluso en personas aparentemente saludables.
Además, hizo hincapié en que el riesgo no recae únicamente en quien decide ascender. «Si hay que decirlo sin rodeos: la cumbre no es el objetivo; el objetivo es volver. Pero eso hoy no vende. Lo que vende es la foto, el aplauso inmediato, la épica vacía. Y atención a esto: no solo se pone en riesgo quien asciende. También el guía, el rescatista, el equipo médico y la familia que espera abajo«. Por este motivo, la advertencia puso el acento en la cadena de responsabilidades y en el impacto colectivo que pueden tener decisiones individuales tomadas sin la preparación adecuada.
En esta línea, cabe destacar que, a fines del año pasado, la Asociación Argentina de Guías de Montaña delegación San Martín de los Andes decidieron contar lo sucedido con el chef durante la expedición. «Christian tuvo una actitud prepotente hacia uno de los integrantes del equipo, motivo por el cual se solicitó la intervención de Gendarmería», señalaron los guías que viajaron con el cocinero dejando en claro que no cumplió con las indicaciones pautadas para realizar la travesía sin sobresaltos.
Mientras Christian Petersen continúa bajo atención médica especializada para controlar el avance de su salud tras la descompensación que padeció mediante la excursión al Volcán Lanín, el debate sobre la responsabilidad y la conciencia en actividades de alta exigencia física cobra fuerza. El mensaje del instructor trascendió el caso puntual y dejó planteada una pregunta incómoda pero necesaria: hasta qué punto la búsqueda de reconocimiento puede nublar el sentido común en escenarios donde la naturaleza impone sus propias reglas.
NB



