Daniel Rossi cuenta cómo fue vivir con Madonna: “Se levantaba a correr con su personal trainer”
Rossi aclaró que nunca corrió detrás de nadie: ni de la fama, ni de la diva, ni del mito Madonna. “No pienso que ella haya corrido atrás mío tampoco”, dijo, con la serenidad de quien habla sin exageraciones. Lo cierto es que, con el tiempo, los encuentros se volvieron cotidianos y terminaron creando un ambiente que los contenía a los dos. Así fue como el ex modelo terminó compartiendo rutinas, silencios y espacios con una de las mujeres más famosas del planeta.
Daniel Rossi: “Madonna era muy disciplinada; se levantaba temprano a correr con su personal trainer”
Rossi sorprendió al describir una faceta doméstica de Madonna que muy pocos conocen. Dijo que, puertas adentro, la cantante era relajada, amable y extremadamente ordenada. “Muy correcta con sus horarios”, aseguró, como quien mira desde el recuerdo una vida estructurada sin rigidez. Lo que más lo impactó fue su disciplina: “A la mañana se levantaba, iba con su personal trainer a correr en Los Ángeles”.
Contó que la diva estaba profundamente conectada con la salud y el movimiento. Tenía un gimnasio en su casa, entrenaba a diario y llevaba una vida estricta incluso en pleno éxito global. Para Rossi, convivir con Madonna fue también entender que detrás de la figura pública había una mujer que trabajaba su cuerpo y su energía con una perseverancia admirable. Y que ese ritmo, aunque intenso, generaba un clima ordenado, casi zen.
Daniel Rossi: “Salir con Madonna era tedioso; sufría una incomodidad que no me pertenecía”
Más allá de la intimidad armónica, Rossi reconoció que la exposición pública era la parte más difícil. “Cuando salía con Madonna me afectaba el acoso de la gente”, dijo, recordando momentos incómodos en Miami y Nueva York. Describió las salidas como algo “tedioso”, rodeado de multitudes, gritos, flashes y situaciones invasivas que no tenían nada que ver con él. “Yo sufría, como consecuencia, una incomodidad que no me pertenecía”, confesó en +CARAS.
Aseguró que evitaba los lugares públicos y que Madonna también lo entendía, aunque ella estaba más acostumbrada a ese ritmo. Dijo que la incomodidad venía de asumir un protagonismo que nunca buscó y que no tenía que ver con su personalidad. Sin embargo, aclara que, puertas adentro, la historia era distinta: calma, complicidad y un vínculo que se movía con naturalidad. Un contraste absoluto con el mundo exterior.


