Javier Milei apoya a Manuel Adorni, descarta cambios y se prepara para la pulseada con la oposición
El presidente Javier Milei decidió ratificar su confianza plena en el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, tras su regreso de Hungría, disipando las versiones sobre posibles modificaciones en la estructura de la Casa Rosada y garantizando la continuidad de sus reformas. Según un análisis publicado por Infobae, en un gesto de autoridad política, el mandatario nacional cerró filas con sus colaboradores más cercanos para enfrentar una etapa clave marcada por la pulseada con la oposición en múltiples frentes.
La decisión oficial busca evitar concesiones ante lo que el Ejecutivo interpreta como una ofensiva coordinada para erosionar su capital simbólico, especialmente tras las repercusiones judiciales del caso $Libra y los cuestionamientos sobre los recientes viajes del jefe de ministros. Esta estrategia de sostenimiento busca consolidar la cohesión interna antes de retomar una intensa agenda parlamentaria y judicial que incluye el envío de más de 300 pliegos para cubrir vacantes en el Poder Judicial.
El escenario político de marzo presenta desafíos históricos para la gestión, combinando tensiones externas por el conflicto en Medio Oriente con una disputa interna por el relato económico encabezada por Javier Milei. El Gobierno nacional exhibe indicadores macroeconómicos que el líder de La Libertad Avanza considera contundentes, destacando, según datos difundidos por el ministro de Economía, Luis Caputo, un crecimiento interanual del PBI del 4,4% durante 2025 y un máximo histórico en el producto a precios constantes.
Estos números positivos, que incluyen alzas en la inversión y el consumo privado, contrastan con una microeconomía donde los ingresos asalariados permanecen estancados frente a la inflación.
En este contexto de confrontación, el Poder Ejecutivo se prepara para disputar el sentido de la agenda pública, particularmente en torno a la conmemoración de los 50 años del golpe militar. A través de una pieza audiovisual liderada por el equipo de Santiago Oría, el Jefe de Estado buscará instalar la idea de una memoria completa, desafiando la narrativa histórica tradicional. Esta iniciativa coincide con una jornada de movilización masiva convocada por diversas vertientes del peronismo, la CGT y organismos de derechos humanos hacia la Plaza de Mayo.
Ante la demostración de fuerza de la oposición, el mandatario apuesta a mantener la estabilidad de su equipo de trabajo y acelerar la gestión política, confiando en que la base electoral resistirá las señales ambiguas de la economía y la presión de los sectores críticos.

