Interna peronista: La Cámpora acusó a un movimiento vinculado a Axel Kicillof de generar incidentes en Quilmes
El año fue muy complejo para el peronismo con una gran turbulencia interna y el cierre de año sigue la misma tendencia luego de lo ocurrido entre la policía y los manifestantes fuera del Concejo Deliberante de Quilmes. Tras los choques entre Juan Grabois y Mayra Mendoza, ahora llegó una acusación que salpica indirectamente a Axel Kicillof.
La polémica viajó 21 kilómetros y llegó hasta el Municipio de Lanús donde Julián Álvarez es el intendente y fue él quien denunció al Movimiento Evita, el cual está vinculado totalmente al Movimiento Derecho al Futuro (MDF) que lidera el gobernador bonaerense. En ese sentido, La Cámpora afirma que vieron entre quienes generaban incidentes en Quilmes a «Titino» Guzmán, puntero vinculado al expresidente del Concejo Deliberante de Lanús, Agustín Balladares, hombre cercano a Axel Kicillof.
«Lo que pasó en Quilmes y Lanús es una movida política de Grabois, el Movimiento Evita y la UTEP. Atrás de todos ellos está Kicillof», sospechan desde La Cámpora. De este modo, el 2025 finaliza con la misma tensión en el peronismo que se vivió durante todo el año.
Desde La Plata, extraoficialmente, desestiman por completo las acusaciones y afirmaron que el foco actual está puesto en gestionar y darle entidad cada vez mayor a nivel nacional al MDP. Axel Kicillof, en tanto, encabezó un plenario en Ensenada, pero evitó hablar de estos incidentes y acusaciones.
Claro que hubo críticas hacia La Cámpora, especialmente de aquellos cercanos al extitular del Concejo Deliberante de Lanús que también fue apuntado por los desmanes: «La política social de Julián Álvarez y La Cámpora es nula. Construyen relatos en vez de generar soluciones». La Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP) se desligaron de la acusación y contrarrestó apuntando a los salarios pésimos de los barrenderos contratados por el municipio.
Axel Kicillof endurece su discurso y plantea una alternativa al modelo de Milei
Axel Kicillof calificó la situación del país como un «desastre económico y social» y responsabilizó al ajuste libertario. Señaló recortes, caída de salarios y crisis industrial, además de un fuerte impacto en hospitales y escuelas públicas.
El jefe provincial advirtió que el oficialismo enfrenta límites legislativos y rechazó la reforma laboral por «precarización». Aclaró que su espacio político hacia 2027 no es una candidatura, sino una construcción alternativa basada en federalismo y soberanía.


