Interna peronista : la CGT criticó a los gobernadores del Partido Justicialista que apoyaron la reforma laboral
El secretario general de la CGT, Cristian Jerónimo, cuestionó con dureza el rol de los gobernadores del Partido Justicialista que dieron quórum y votos en Diputados para la aprobación de la reforma laboral. Además, adelantó que la central obrera recurrirá por vía judicial si el proyecto termina siendo aprobado en el Senado a fines de mes.
Jerónimo habló en Infobae y acusó a los mandatarios del sector peronista de «traicionar a los trabajadores» y mencionó casos concretos como Tucumán, Catamarca y Salta. Según el dirigente, los gobernadores que representan al Partido Justicialista defendieron su apoyo a la propuesta libertaria por supuestos beneficios para sus provincias, pero en realidad «no tienen un impacto real» en la reducción de desigualdades.
El sindicalista subrayó la magnitud del paro nacional y el rechazo extendido en el entramado productivo argentino: «Todo el entramado productivo de la Argentina ayer estuvo parado, todos los sectores industriales y de otras actividades también», afirmó. A su vez, reafirmó que la protesta reflejó un malestar transversal frente a la avanzada sobre derechos laborales.
La CGT, más allá de su choque con ciertos dirigentes del PJ, prepara una estrategia en dos frentes: la judicial y la territorial. Jerónimo aseguró que recurrirán a la Justicia porque el proyecto «va en contra de la Constitución Nacional», y al mismo tiempo reforzarán la resistencia en las bases, defendiendo los derechos de los trabajadores. Además, anticipó reuniones para definir los próximos pasos del plan de acción iniciado en diciembre.
Por último, se despegó de los gobernadores del Partido Justicialista
CGT: Jerónimo cuestionó a Alberto Fernández y denunció conspiración del Gobierno
Cristian Jerónimo, cosecretario general de la CGT, sorprendió al reconocer que durante la gestión de Alberto Fernández «seguramente» debieron haberse realizado más medidas de fuerza, calificando al expresidente como «impresentable». También relativizó el impacto del reciente paro contra la reforma laboral y acusó al Congreso de haber actuado con «ficción» en el debate.
El sindicalista denunció una «conspiración del Gobierno contra la CGT» y calificó a la administración de Milei como «un gobierno de mentirosos». Mientras tanto, la central obrera defendió la magnitud de la huelga, asegurando que tuvo un acatamiento superior al 90 %, con fuerte impacto en transporte e industria, y con movilizaciones de sectores más combativos frente al Congreso.

