¡Fotos exclusivas! Leandro Paredes y Camila Galante fueron a ver Rocky para hacerle frente a los rumores de infidelidad
Si bien se mostraron sonrientes y distendidos, o por lo menos intentaron hacerlo, Leandro Paredes y Camila Galante no lograron esquivar el clima de tensión, dudas y preguntas que se generó alrededor de ellos desde que a principios de esta semana Yanina Latorre contó que Eva Anderson, recién separada de Martín Demichelis, salía con un hombre que es casado y que si se llegaba a descubrir el nombre de su amante era la explosión farandulera más grande de todos los tiempos. Con los trascendidos creciendo prácticamente minuto a minuto, se instaló el nombre de Leandro Paredes como el muchacho «comprometido» que le estaba arrastrando el ala a Evangelina.
En las imágenes, a Leandro Paredes se lo ve llevando ropa «oversize» como se puso de moda entre los futbolistas con pantalón beige y oscuro (más zapatillas blancas y gorrita beisbolera), mientras ella eligió lo que ahora se llama «total black»: pantalón, saquito, remera y «morral» absolutamente negros. A ella se la vio muy bien y sonriente, más teniendo en cuenta que hace poco fue mamá.
LEANDRO PAREDES Y CAMILA GALANTE FUERON A VER ROCKY: LAS MEJORES FOTOS
«Está acostumbrada a este tipo de cosas, es un poco el precio que pagan por tener la vida que tienen» se especuló en algunos medios de comunicación que dieron cuenta del mal momento que vive sobre todo ella, que «la liga de rebote» ya que no pertenece para nada ni al mundo de la moda ni al de la farándula. Por lo menos en las fotos se la observa de buen talante y fuerte de ánimo y de espíritu, como con ganas de superar el trance y disfrutar.
«Sí, puede ser todo eso, pero como se dice siempre la procesión va por dentro y estas cosas, sean ciertas o no, dejan alguna huella ya sea en la pareja como en la faz individual. Siempre hacen ruido estas cosas» se dijo también, aunque en la salida de anoche se haya visto otra cosa. Si bien eludieron el contacto con la prensa, Paredes y Galante no tuvieron drama en saludar (por supuesto que él se robó todas las miradas) y se fueron tan sonrientes como al llegar. Porque en la vida como en el boxeo hay revancha y una «caída» no significa la derrota final.
FOTOS: @rokyteatro-via-RSfotos






