Fondos, contradicciones y reclamos vecinales: el lado oscuro de la obra cloacal en Burruyacú

Fondos, contradicciones y reclamos vecinales: el lado oscuro de la obra cloacal en Burruyacú

Denuncias por retrocesos en la obra, fondos públicos bajo lupa y cuestionamientos ambientales

La construcción de la nueva planta de tratamiento y red cloacal en Burruyacú, provincia de Tucumán, anunciada oficialmente como un avance histórico para el saneamiento en el este provincial, atraviesa una creciente ola de cuestionamientos sociales, judiciales y ambientales.

Según la comunicación oficial del Gobierno de Tucumán, la obra, que busca solucionar de manera integral el tratamiento de líquidos cloacales y mejorar la calidad de vida de unas 1200 familias, tenía programado completarse en julio de 2026 y alcanzó, según informes técnicos, un avance del 55 % de la ejecución total.

Contrastes en los datos oficiales

Si bien desde el Ejecutivo provincial —a través de la Secretaría de Comunicación Pública— se sostiene que los trabajos continúan a buen ritmo y con supervisión técnica permanente, otros documentos previos señalan cifras contradictorias sobre el porcentaje de avance de las tareas, con registros anteriores que habrían mostrado un mayor progreso antes de la denuncia en curso.

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El Gobierno afirma que la planta y la red de colectoras cuentan con financiamiento nacional y están bajo la órbita del Ministerio de Obras Públicas provincial, con apoyo técnico permanente para asegurar calidad y cumplimiento de plazos.

Investigación judicial y denuncias públicas

En paralelo al avance de la obra, existe una causa federal (Expediente 1660/21) que indaga posibles irregularidades en el manejo de fondos nacionales destinados al proyecto de saneamiento. Desde sectores críticos sostienen que el Ejecutivo provincial habría intentado justificar trabajos forzados o de menor extensión con el objetivo de sostener una narrativa de progreso ante la opinión pública.

Cuestionamientos ambientales y de ubicación

Además de las dudas sobre la ejecución y el financiamiento, especialistas y vecinos plantean fuertes objeciones sobre la ubicación de la planta de tratamiento. Argumentan que el emplazamiento cercano al ejido urbano podría generar riesgos sanitarios y ambientales, sugiriendo que este tipo de instalaciones debería estar más alejadas de las zonas residenciales para minimizar impactos negativos.

Recordemos que ya en años anteriores algunos vecinos de Burruyacú presentaron recursos de amparo judicial y reclamos ante organismos de control ambiental por el hecho de que la planta de tratamiento se encuentra a menos de 300 metros de viviendas, con preocupaciones respecto a la calidad de vida y la posible contaminación de acuíferos cercanos.

Posición de autoridades y próximos pasos

Desde la Gobernación se mantiene que el proyecto de planta cloacal y red de colectoras es una obra estratégica para la salud pública y el desarrollo sostenible del este tucumano, y que la supervisión técnica y las auditorías pretenden garantizar estándares de calidad y cumplimiento de normativas.

Por su parte, la continuidad de la investigación judicial y las comunicaciones de vecinos y organizaciones ambientalistas mantienen el tema en el centro del debate público. Se espera que en los próximos meses las partes involucradas presenten nuevos informes que aclaren tanto el destino de los fondos públicos utilizados como el real avance de las obras.

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