Empresa ligada al entorno de Darío Monteros cerró sus redes tras recibir millonarias adjudicaciones
El escándalo por las adjudicaciones de más de $104 millones a “Estoico Indumentaria” sigue creciendo en Tucumán y ahora suma un nuevo elemento que genera sospechas: la desaparición de las redes sociales de la empresa beneficiada.
La polémica apunta a los presuntos vínculos entre la empresa y el entorno familiar del ministro del Interior, Darío Monteros, y de la diputada nacional Gladys Medina.

En el centro de la controversia aparece Lara Ramírez, hija de Medina e hijastra de Monteros. Aunque el CUIT de la firma figura a nombre de Tatiana Bella Toledo, crecen las sospechas de que podría tratarse de una presunta testaferro o “interpósita persona”, debido a la falta de antecedentes comerciales conocidos que justifiquen contratos de semejante magnitud.
Mientras tanto, el silencio oficial es absoluto.
Ni Darío Monteros ni Gladys Medina dieron explicaciones públicas sobre los vínculos de su entorno con la empresa beneficiada.
Tampoco hubo aclaraciones por parte de la titular formal de la firma respecto a la capacidad operativa de la empresa o a cómo obtuvo contratos millonarios con el Estado provincial.
La eliminación de redes sociales y el cierre de perfiles privados ocurre en medio de crecientes cuestionamientos sobre transparencia y posibles conflictos de intereses.
La pregunta que hoy sobrevuela en Tucumán es inevitable:
¿Por qué una empresa que acaba de recibir contratos millonarios del Estado desaparece repentinamente del mapa digital?





