El sector panadero advirtió que la crisis golpea cada vez más fuerte y podría impactar en el precio del pan
La industria panificadora atraviesa una situación crítica que amenaza con trasladarse de forma inmediata al precio del pan. Según advirtieron referentes del sector a Infobae, el encarecimiento constante de insumos esenciales como la harina, que registró subas superiores al 20%, junto al alza en grasas, margarinas y servicios públicos, hace insostenible mantener los valores actuales en el mostrador.
Martín Pinto, titular de la Federación de Panaderos de Merlo y representante de CIPAN, explicó a Infobae en Vivo al Amanecer que el alimento básico no ha tenido ajustes en casi un año, pero que el desfasaje de costos obligaría a llevar el kilo a un rango de entre $4.500 y $5.000 para garantizar la operatividad de los comercios.
La problemática se profundiza por una retracción histórica en las ventas, que en los últimos dos años acumula una caída del 60% en el consumo de pan. El dirigente gremial señaló que la demanda de productos secundarios, como las facturas o la pastelería, prácticamente ha desaparecido, citando como ejemplo la drástica baja en la venta de roscas de Pascua.
Ante este escenario, la capacidad de los consumidores para absorber nuevos aumentos es mínima; Pinto describió que muchos clientes asisten a las panaderías con presupuestos fijos que cada vez alcanzan para menos unidades de este producto panificado
El panorama para las panaderías argentinas es inédito y supera crisis históricas previas del país, según la visión del representante de Merlo. En el último bienio, se estima el cierre de aproximadamente 2.800 locales debido a la imposibilidad de renegociar costos de alquileres y tarifas. Además, el sector informó que desde la Secretaría de Comercio no se prevén medidas de asistencia, subsidios o controles de precios, fomentando un esquema de competencia de mercado.
Esta falta de intervención oficial, sumada a la advertencia de nuevos incrementos en la materia prima para las próximas semanas, coloca al pan en una encrucijada donde tanto aumentar como mantener el valor actual pone en riesgo la supervivencia de los establecimientos.


