El Gobierno oficializó la designación de la Hermandad Musulmana como organización terrorista
La administración de Javier Milei y el gobierno nacional formalizaron este miércoles la inclusión de la Hermandad Musulmana en el listado nacional de entidades terroristas, una medida que alcanza específicamente a las ramificaciones del grupo en Egipto, Líbano y Jordania. El anuncio, oficializado el 14 de enero de 2026, se fundamenta en la necesidad de proteger la seguridad interior y dar cumplimiento a los compromisos internacionales asumidos por la República Argentina en materia de lucha contra el financiamiento del extremismo.
Con esta decisión, estas facciones quedan incorporadas formalmente al Registro Público de Personas y Entidades vinculadas a Actos de Terrorismo y su Financiamiento (RePET), en un proceso administrativo que contó con la participación coordinada de la Cancillería, los ministerios de Seguridad Nacional y Justicia, y la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE). La resolución se apoya en informes técnicos que acreditan la comisión de actividades ilícitas de carácter transnacional y el potencial impacto que la Hermandad Musulmana podría tener en el territorio argentino.
Según la información proporcionada por la Oficina del Presidente por medio de redes sociales, existen evidencias de que esta cofradía islámica mantiene conexiones operativas y financieras con otros grupos ya sancionados a nivel global, como Hamás y Hezbollah, además de realizar llamamientos públicos hacia el extremismo violento.
Al respecto, el Ejecutivo subrayó su compromiso de reconocer a los terroristas por lo que son, vinculando esta medida con acciones previas tomadas contra el Cártel de los Soles y Hamás.
La inscripción en el RePET activa facultades específicas para el Estado argentino, centradas en la detección temprana y sanción tanto de los miembros de la Hermandad Musulmana como de quienes brindan soporte económico, para asegurar que este movimiento transnacional no pueda actuar con libertad en el país.
Este movimiento busca reforzar la cooperación estratégica con naciones que ya han adoptado posturas similares, tales como Estados Unidos, Israel, Paraguay y Emiratos Árabes, alineando a la Argentina con los valores de la civilización occidental y el respeto a las instituciones.
En sintonía, el Departamento de Estado de EE. UU., bajo la gestión de Marco Rubio, también catalogó a estas mismas filiales como terroristas, acusándolas de incitar a la violencia y de coordinar, a través de su rama egipcia, posibles ataques contra intereses internacionales en conjunto con Hamás desde el año 2025.

