El Gobierno cerró una operación con EE.UU. para afrontar el primer pago del año al FMI
A través de una maniobra financiera estratégica, la Argentina adquirió Derechos Especiales de Giro (DEG) por un valor de USD 808 millones al Tesoro de los Estados Unidos, encabezado por Scott Bessent. Esta operación le permite al Gobierno nacional asegurar los fondos necesarios para cancelar el primer compromiso de 2026 con el FMI, consistente en USD 830 millones en concepto de intereses previstos para febrero.
Al utilizar la moneda propia del organismo multilateral, el Ejecutivo evita el uso directo de divisas líquidas, repitiendo un mecanismo de asistencia bilateral que ya había sido implementado en octubre pasado para cumplir con obligaciones previas. El respaldo de Washington ocurre en la antesala de la segunda revisión del programa vigente, donde se auditará el desempeño económico del último tramo de 2025.
En esta nueva instancia de control, el equipo económico presentará ante el FMI los resultados del frente fiscal y la gestión de las reservas. Durante el año pasado, el país alcanzó un superávit primario cercano al 1,4% del PBI, superando la meta pactada del 1,3%, mientras que el superávit financiero se ubicó en torno al 0,2%.
Sin embargo, la acumulación de divisas internacionales mostró un escenario más complejo ya que el incumplimiento de este objetivo por USD 11.085 millones obligará a las autoridades a solicitar un waiver o perdón formal ante la entidad financiera internacional. Pese a este desvío, la reciente dinámica del Banco Central, que logró adquirir más de USD 1.100 millones en enero, ha sido bien recibida por el Fondo como una señal de recuperación en la solvencia del país.
La aprobación de esta revisión técnica resultaría en un desembolso de USD 1.000 millones por parte del FMI hacia la Argentina, fortaleciendo la posición financiera del Tesoro. El ministro de Economía, Luis Caputo, recibió el aval político de la cúpula del organismo tras el Foro de Davos, donde se destacó el progreso en la acumulación de activos externos y el sólido desempeño de las variables macroeconómicas nacionales.
Con la compra de los DEGs a Estados Unidos, el Ejecutivo no solo garantiza el pago de intereses de febrero, sino que también despeja el horizonte para afrontar otros compromisos con este organismo de crédito multilateral. Este flujo de fondos es vital para mantener la estabilidad cambiaria mientras se negocia la continuidad del programa y se intenta normalizar la relación con los acreedores externos bajo los parámetros de cumplimiento exigidos.


