DETUVIERON A UNA MUJER ACUSADA DE CAPTAR A CIUDADANOS ARGENTINOS PARA COMBATIR EN UCRANIA
Una investigación que comenzó en marzo con la sospecha sobre cuatro pasajeros que estaban a punto de embarcar en el aeropuerto internacional de Ezeiza terminó, cuatro meses después, con la detención de una mujer acusada de haber reclutado a ciudadanos argentinos para combatir en la guerra entre Ucrania y Rusia.El procedimiento se realizó en Tigre y la Justicia investiga si integraba una organización dedicada a captar civiles, exmilitares y exintegrantes de fuerzas de seguridad para enviarlos al frente de batalla.
El caso se inició cuando cuatro hombres se presentaron para abordar un vuelo con destino final a Ucrania. Ante las consultas de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), aseguraron que viajarían para trabajar como albañiles en tareas de reconstrucción. Sin embargo, las respuestas que brindaron despertaron sospechas por las numerosas contradicciones.
Las entrevistas realizadas por separado permitieron detectar inconsistencias en sus versiones. Los pasajeros no pudieron explicar quién había pagado sus pasajes, desconocían quién los recibiría al llegar a destino, no sabían en qué consistirían los supuestos trabajos de construcción y tampoco tenían fecha ni pasajes de regreso a la Argentina.

Frente a esas contradicciones, finalmente admitieron que el verdadero motivo del viaje era incorporarse al frente de combate en Ucrania. Según declararon, les habían ofrecido un salario de 3000 euros mensuales y firmarían el contrato una vez arribados al país europeo.
También reconocieron que habían sido contactados a través de plataformas digitales y que recién conocieron personalmente a uno de los reclutadores pocas horas antes de ser trasladados al aeropuerto. Además, confesaron que la historia sobre el trabajo en la construcción había sido acordada previamente porque les habían advertido que podían ser detenidos si revelaban el verdadero propósito del viaje.
Durante el operativo también buscaban a su pareja, como cómplice. Sin embargo, no lograron encontrarlo, ya que, según determinaron los investigadores, abandonó el país el pasado 29 de junio con destino a Brasil.
Si bien los investigadores no hallaron documentación vinculada con la presunta maniobra ni posibles víctimas de trata de personas en el lugar, sí encontraron distintos elementos relacionados con el conflicto bélico: un arma de fuego, ropa camuflada, gorros con la calavera utilizada por grupos de mercenarios, un bolso con los colores de Ucrania y varios parches alusivos a la guerra.
Tras su arresto, la mujer fue trasladada primero al Departamento Antisecuestros Norte de la Policía Federal y luego a la Alcaidía de la Superintendencia de Investigaciones Federales, donde quedó a disposición de la Justicia.


