Condena firme para dos mujeres por la emboscada que terminó con un financista asesinado en Almagro

Buenos Aires, 7 octubre (NA) – La Corte Suprema de Justicia dejó firmes las condenas contra dos mujeres acusadas por la emboscada que terminó con el asesinato del financista Walter Molina en un departamento del barrio porteño de Almagro.
Los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti rechazaron por inadmisible el planteo de la defensa de Julieta Antonella Lacivitta y Estefanía Romero, condenadas por el hecho.
Lacivitta recibió una pena de 14 años de prisión por el delito de homicidio en ocasión de robo agravado por la utilización de un arma de fuego, mientras que Romero fue condenada a 5 años de prisión como partícipe primaria.
El crimen ocurrió el 19 de noviembre de 2022, cuando Molina fue citado a un departamento de un edificio ubicado en avenida Díaz Vélez para realizar una operación de compra y venta de dólares.
Según la investigación, la operación era una trampa para robarle: el financista había sido convocado por una mujer que se hacía llamar “Camila”, quien en realidad era Lacivitta, y que ya lo había citado antes en ese lugar para comprarle dólares.
Al ingresar al departamento, Molina fue sorprendido por Eduardo “Calabaza” Ajalla Cabrera, novio de Romero y señalado como miembro de la barrabrava de Atlanta, quien lo golpeó y le disparó en el tórax con una pistola calibre 9 milímetros.
Los agresores escaparon con el dinero en un vehículo de Romero, que había permanecido en la zona, de acuerdo con la acusación.
El Tribunal Oral en lo Criminal N° 12 condenó a Lacivitta y Romero, y la decisión fue confirmada por la Cámara Nacional de Casación Penal. Luego, la defensa presentó un recurso en queja ante la Corte Suprema, que fue desestimado por aplicación del artículo 280 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación.
Cabrera, tercer acusado por el hecho, estaba prófugo al momento del juicio y fue detenido en 2023. El 9 de febrero de 2025 se fugó junto a otros cinco presos de la Comisaría 6A de la Ciudad de Buenos Aires, ubicada en avenida Díaz Vélez 5100, tras maniatar al jefe de servicio.
Al cumplirse cuatro años del crimen de Molina, Cabrera fue capturado después de una persecución policial con tiroteo en la que murió uno de sus cómplices.
Agencia NA


