Capex fortalece su estrategia en Vaca Muerta y apunta a reducir costos para ganar velocidad
Ese fue uno de los principales ejes planteados durante una entrevista realizada por Mariano Hasperue, director de la Cámara de Comercio Argentino-Texana (ATCC), al CEO de Capex, Adolfo Storni. Allí, el ejecutivo analizó el presente de Vaca Muerta, repasó la estrategia de la compañía y describió los factores que todavía condicionan la llegada de nuevas inversiones al sector.
Storni explicó que Capex desarrolla su actividad sobre tres pilares: la producción convencional de hidrocarburos, la generación de energía y los proyectos no convencionales. Cada una de esas áreas cumple un rol diferente dentro del funcionamiento de la empresa y permite sostener un esquema de crecimiento equilibrado.
Mientras el negocio de generación eléctrica, que incluye fuentes térmicas, eólicas y solares, aporta ingresos estables, la producción convencional continúa siendo una herramienta para generar flujo de fondos. En tanto, el desarrollo no convencional aparece como la principal apuesta para el futuro de la compañía.
Actualmente, Capex trabaja en proyectos ubicados en Agua del Cajón, en Neuquén, y proyecta ampliar sus operaciones hacia Cinco Saltos Norte, en Río Negro. Debido al volumen de inversión que requieren estos desarrollos, la empresa considera fundamental avanzar junto a socios estratégicos que permitan compartir los costos y acelerar las obras.
Según el directivo, uno de los principales activos de Vaca Muerta es que todavía cuenta con un amplio margen para seguir creciendo. A diferencia de algunas cuencas no convencionales de Estados Unidos, donde el desarrollo se encuentra en una etapa más avanzada, el potencial de expansión en Argentina continúa siendo muy importante.
Sin embargo, el ejecutivo remarcó que alcanzar ese objetivo dependerá de la capacidad de toda la industria para reducir costos. Entre los principales factores que hoy impactan sobre la competitividad mencionó la infraestructura necesaria para producir, el transporte de equipos, el abastecimiento de arena y agua para fractura hidráulica, los tiempos de perforación, los impuestos y el valor del equipamiento utilizado en los yacimientos.


