Cambios en el monotributo: cuánto se paga y cuáles son los nuevos límites desde abril 2026
La actualización semestral del monotributo para este 2026 se encuentra plenamente vigente en abril, estableciendo un aumento del 14,29% tanto en los parámetros de categorización como en las cuotas mensuales. Este ajuste, que rige desde el pasado 1 de febrero bajo la supervisión de la Arca, fue calculado sobre la base del Índice de Precios al Consumidor (IPC) acumulado durante la segunda mitad de 2025.
La medida eleva el costo fiscal para los contribuyentes respecto a los valores del año anterior, impactando de forma directa en los montos que deben ingresarse este mes. El pago total se integra por el impuesto correspondiente, el aporte previsional al SIPA y la cuota de la obra social, definiendo nuevas escalas de facturación y pagos que determinan la permanencia de los trabajadores independientes en el sistema.
Para el mes de abril de este 2026, los valores totales de las cuotas mensuales se han fijado con nuevos mínimos y máximos. En la categoría A, el costo asciende a $42.386,74, mientras que en la B llega a $48.250,78, sin distinción entre servicios o bienes. A partir de la categoría C, los montos comienzan a bifurcarse, por lo tanto para la locación de servicios el valor es de $56.501,85 y para venta de bienes de $55.227,06.
En el extremo superior del escalafón, los contribuyentes de la categoría K deberán abonar mensualmente $1.381.687,90 si prestan servicios o $600.879,51 si se dedican a la comercialización de bienes muebles. Estos pagos son fundamentales para mantener la regularidad fiscal dentro del monotributo
????Los contribuyentes deben verificar su categoría según los nuevos topes.
A la par del incremento de la cuota, se elevaron los topes máximos de ingresos brutos anuales permitidos. Quienes se encuentren en la categoría A podrán facturar hasta $10.277.988,13, mientras que el límite máximo para permanecer dentro del monotributo en la categoría K se estableció en $108.357.084,05 anuales.
Superar estos umbrales implica el paso automático al Régimen General, una transición que conlleva mayores obligaciones formales dentro del sistema para pequeños contribuyentes. Asimismo, la falta de pago conlleva sanciones severas como la acumulación de diez periodos consecutivos sin abonar resulta en la exclusión de oficio. Bajo este escenario, el sistema expulsa al deudor sin aviso previo, impidiéndole el reingreso por un plazo de dos años, periodo durante el cual deberá tributar como responsable inscripto en IVA y Ganancias.

