Café tucumano: Cabrales espera una primera cosecha a fin de año y proyecta ampliar la producción
La empresa marplatense trabaja junto a pequeños productores de Tucumán y ya realizó pruebas con muestras cultivadas en la provincia. La primera cosecha sería reducida, pero la compañía proyecta un crecimiento de la actividad en los próximos años.
El proyecto forma parte de una estrategia para incorporar materia prima producida en el país a una actividad que históricamente depende de las importaciones. La compañía brinda asistencia técnica y conocimiento a pequeños caficultores tucumanos y evalúa adquirir su producción cuando las plantaciones alcancen una escala suficiente.
Primeras pruebas con café producido en Tucumán
El presidente de Cabrales, Martín Cabrales, explicó que la empresa ya recibió muestras de productores tucumanos y realizó pruebas en su laboratorio de Mar del Plata.
Según señaló, los resultados fueron positivos y mostraron condiciones para avanzar con el desarrollo de un café de especialidad.
La primera producción, sin embargo, será limitada. Cabrales estimó que hacia fin de año podría aparecer una pequeña cosecha destinada a los primeros ensayos comerciales, mientras que una eventual producción a mayor escala dependerá de la evolución de los cultivos y de las condiciones climáticas.
El empresario proyectó un horizonte de 10 a 15 años para evaluar el verdadero potencial de la actividad en Tucumán.
Un nuevo cultivo para diversificar la producción
El desarrollo del café forma parte de una estrategia de diversificación productiva que busca incorporar nuevas actividades al sector agropecuario tucumano.
En abril pasado, Cabrales había señalado que Tucumán se encontraba entre las primeras experiencias del país en desarrollar una producción de café con un esquema de mayor profesionalización. La empresa firmó un convenio de colaboración con la provincia para brindar asesoramiento, capacitación y evaluar la calidad del cultivo.
El proyecto también apunta a generar una cadena productiva que incluya a los pequeños y medianos productores y, eventualmente, permita avanzar hacia la comercialización del producto con identidad de origen.
Un mercado argentino que depende del café importado
La apuesta tucumana adquiere relevancia porque Argentina no es un productor tradicional de café y buena parte del grano utilizado por la industria nacional proviene de otros países.
Cabrales trabaja actualmente con café procedente de mercados como Brasil, Colombia, Perú, México y Honduras. Brasil tiene un peso central en el mercado mundial por su volumen de producción, mientras que Colombia se destaca por la calidad de sus granos.
En ese contexto, la producción tucumana representa una experiencia diferente: desarrollar materia prima local para un mercado que históricamente se abasteció mediante importaciones.
Cabrales busca ampliar sus exportaciones
El proyecto del café tucumano se desarrolla mientras la compañía busca incrementar su presencia en mercados externos.
Cabrales actualmente comercializa sus productos en Uruguay, Paraguay y Chile, además de haber concretado operaciones de menor escala en Estados Unidos y Europa.
Martín Cabrales sostuvo que uno de los objetivos de la empresa es aumentar las exportaciones y aprovechar su capacidad productiva para competir tanto en el mercado interno como en el exterior.
La compañía también avanzó en el segmento de consumo fuera del hogar mediante un acuerdo con YPF, que la convirtió en proveedora exclusiva de café para unas 1.700 estaciones de servicio de la petrolera.
El desafío de convertir una experiencia en una producción a escala
El principal interrogante para el proyecto tucumano será determinar si las condiciones climáticas y productivas permiten pasar de pequeños cultivos experimentales a una producción sostenida.
La propia empresa plantea que ese proceso llevará tiempo. La primera cosecha prevista para fin de año será reducida y funcionará como una nueva instancia para evaluar el rendimiento y las características del café producido en la provincia.
Si los resultados acompañan, el objetivo de largo plazo será ampliar la superficie cultivada y consolidar una cadena productiva capaz de abastecer parte de la demanda nacional.
Por ahora, Tucumán se encuentra ante una experiencia inédita: producir café de especialidad en suelo argentino y desarrollar un producto con identidad tucumana. El resultado de las primeras cosechas será clave para determinar si el cultivo puede convertirse en una nueva actividad productiva de escala provincial.
Fuente: El Federalista


