Escándalo en Bolivia: el Gobierno Nacional enviará ayuda humanitaria y descartó las denuncias de Evo Morales
Este miércoles, el canciller argentino Pablo Quirno rechazó las acusaciones de Evo Morales sobre una supuesta colaboración militar de la Argentina en la represión de protestas en Bolivia. En declaraciones radiales, aclaró que el avión Hércules enviado por el Gobierno transportó alimentos para sortear los bloqueos impulsados por sectores afines al expresidente.
El canciller boliviano, Fernando Aramayo, agradeció públicamente la asistencia humanitaria del Gobierno Nacional argentino y confirmó que su país recurrirá a tribunales internacionales para frenar las acciones de Morales, a quien responsabilizó por la violencia y los tres muertos registrados en los cortes de ruta. Quirno, por su parte, ratificó el respaldo de un bloque regional integrado por Argentina, Chile, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, Panamá, Paraguay y Perú, en defensa de la institucionalidad de Bolivia.
La crisis en el país vecino se profundizó en mayo con un recrudecimiento de las protestas y cortes de rutas, generando un escenario de incertidumbre política y económica. El Gobierno argentino insistió en que su intervención responde exclusivamente a fines humanitarios y que continuará apoyando la estabilidad regional frente a los intentos de desestabilización atribuidos a Morales.
En este contexto, la tensión institucional se mantiene elevada, con acusaciones cruzadas y un clima social marcado por la violencia. La asistencia argentina busca garantizar el ingreso de alimentos y aliviar la situación de las comunidades afectadas por los bloqueos en la nación boliviana.
De este modo, siguen los cruces entre el líder de Bolivia, Evo Morales, y el Gobierno Nacional que han tenido diversos cortocircuitos en el pasado. Mientras tanto, la nación atraviesa un momento de gran fragilidad política que se trasladó a las calles en forma de violencia dejando múltiples heridos y tres fallecidos.
FMI advierte sobre inflación en Argentina pese a beneficios energéticos
El Fondo Monetario Internacional señaló que la guerra en Medio Oriente genera impactos desiguales en América Latina y que Argentina se encuentra entre los países beneficiados por los altos precios de la energía. El organismo proyecta un crecimiento del PBI de 3,5 % en 2026, superior al promedio regional, gracias a la mejora en la balanza de pagos y el ingreso de divisas por exportaciones energéticas.
Sin embargo, el FMI advirtió que la inflación será un costo social inevitable y estimó que Argentina cerrará 2026 con un 25 %, muy por encima del 6,5 % regional. El informe recomienda ahorrar los ingresos extraordinarios, evitar subsidios generalizados y focalizar la ayuda en familias y sectores vulnerables para mitigar el impacto del encarecimiento de combustibles y alimentos.


