Hasta fines de 2027: el Ejecutivo ratifica la emergencia energética para garantizar el abastecimiento de gas
A través de un Decreto de Necesidad y Urgencia publicado este martes en el Boletín Oficial, el Gobierno nacional oficializó la prórroga de la emergencia energética para el transporte y la distribución de gas natural hasta el 31 de diciembre de 2027, con el fin de asegurar el abastecimiento de gas. La medida, que lleva la firma del presidente Javier Milei y la totalidad de su Gabinete, extiende un estado de excepcionalidad iniciado en 2023 y que contaba con vencimiento para el próximo mes de julio.
La decisión se fundamenta en que las obras de infraestructura críticas para ampliar la capacidad del sistema aún se encuentran en ejecución y recién estarían operativas para el invierno de 2027, lo que obliga a mantener este régimen de excepción para asegurar el suministro interno y gestionar las exportaciones sin afectar la demanda doméstica.
El Ejecutivo argumentó que, mientras no se completen las ampliaciones de transporte previstas bajo esta emergencia energética, la importación de Gas Natural Licuado (GNL) seguirá siendo un pilar indispensable para la seguridad energética del país. En este sentido, la norma establece objetivos estratégicos como garantizar el fluido en los picos de consumo estacional, sustituir el uso de combustibles líquidos en las centrales térmicas y mitigar cualquier restricción operativa durante el año.
Además, el decreto fija un precio máximo para la comercialización interna del gas regasificado de origen importado para los próximos dos inviernos, el cual se calculará en base a marcadores internacionales más los costos logísticos hasta el punto de entrega en Los Cardales, provincia de Buenos Aires.
La resolución también instruye a la Secretaría de Energía del Ministerio de Economía a facilitar el acceso de actores privados a la infraestructura de regasificación, considerada un activo esencial para el abastecimiento mientras rija la emergencia energética. El objetivo final de la gestión es alcanzar el cierre de 2027 con un sistema robusto, capaz de cubrir la demanda ininterrumpible de las distribuidoras sin depender de las contingencias actuales que justifican este estado de contingencia del sector.
Con esta extensión de facultades, el Estado busca desarrollar de manera progresiva un mercado de gas invernal que brinde previsibilidad tarifaria y operativa, mientras se termina de consolidar la infraestructura necesaria para la plena autonomía del sector.


