Milei posterga el nombramiento de Jueces de la Corte Suprema y pone primera a las reformas tributaria y política
El Gobierno nacional ha definido su hoja de ruta legislativa para el período 2026, estableciendo una jerarquía de prioridades que relega a un segundo plano los nombramientos en el Poder Judicial. Según una nota de TN, la administración de Javier Milei decidió postergar el tratamiento de los pliegos para los Jueces de la Corte Suprema, tras el rechazo que sufrieron las postulaciones de Ariel Lijo y Manuel García-Mansilla en el Senado.
Esta decisión de la Casa Rosada no solo afecta al máximo tribunal, sino que mantiene en espera la designación de 146 jueces federales, 37 fiscales y 45 defensores públicos, cargos que representan aproximadamente el 40% del sistema judicial. Aunque el Ministerio de Justicia ya posee los nombres para cubrir estas posiciones, la cúpula libertaria ha optado por dilatar su envío al Congreso para evitar desgastes prematuros en la negociación con la oposición.
En lugar de la disputa por los magistrados del máximo tribunal, el Ejecutivo busca acelerar a partir de marzo una ambiciosa reforma política y tributaria. Entre los puntos centrales se encuentran la eliminación de las PASO y un incremento en los controles sobre el financiamiento partidario. Asimismo, el Gobierno de Javier Milei pretende perfeccionar el sistema de Boleta Única Papel mediante la inclusión de un casillero que permita el voto de lista completa con una sola marca.
En materia económica, el oficialismo apunta a una reforma del sistema tributario y al cumplimiento del compromiso de estabilidad fiscal y monetaria suscrito en el Pacto de Mayo, dejando para más adelante la discusión sobre los Jueces de la Corte Suprema. Esta agenda se complementa con el tratamiento de la Ley de Glaciares en el Senado, la presentación del nuevo Código Penal y la Ley de Libertad Educativa, proyectos que el Presidente considera pilares para el presente año legislativo.
Según el portal informativo, desde el ámbito judicial, se advierte que las designaciones de los miembros de la Corte deberían concretarse lo antes posible para normalizar el funcionamiento de los tribunales. No obstante, la estrategia del Gobierno consiste en monitorear los movimientos del kirchnerismo en el Senado antes de retomar la discusión por los dos asientos libres que corresponden a los Jueces de la Corte Suprema.
Mientras los pliegos judiciales aguardan una ventana de oportunidad política, la gestión de Javier Milei apuesta a consolidar acuerdos con los gobernadores y bloques dialoguistas para avanzar con los cambios impositivos y la reestructuración del sistema electoral, dejando la resolución de las acefalías que afectan a los Jueces de la Corte Suprema para una etapa posterior del ciclo ordinario.



