Casas 3D en 48 horas: el modelo que ya desembarcó en Argentina y promete bajar costos
La edificación convencional atraviesa un período complejo signado por erogaciones elevadas y plazos extensos, lo que impulsa al sector a adoptar tecnologías de avanzada como la impresión de hormigón a gran escala. Esta metodología constructiva, orientada a moldear estructuras capa por capa con mezclas cementicias especiales, comenzó a posicionarse en Argentina a través del desarrollo de casas 3D. Según una nota de Ámbito, Mateo Salvatto, cofundador de Grondplek, puntualizó que el sistema permite resolver la obra gris de una residencia de 120 metros cuadrados en apenas 48 horas.
El directivo técnico precisó que estos dispositivos automatizados proyectan ahorros del 30% en costos económicos y optimizaciones del 35% en tiempos de ejecución, sirviendo para fines residenciales, corporativos y modulares. Si bien a nivel local se encuentra en fase inicial, el modelo posee antecedentes habitados en España y Países Bajos, sumando barrios en Estados Unidos y estaciones ferroviarias ejecutadas en seis horas en Japón.
El portal informativo explicó que la maquinaria empleada posee dimensiones de 11 por 11 metros y alcanza 7 metros de altura, operando conectada a una planta mezcladora compacta y una bomba de inyección. Salvatto aclaró que el insumo utilizado es hormigón común adicionado con un 2% de componentes plastificantes y acelerantes que regulan el fraguado según el clima, depositando únicamente el material neto para erradicar el desperdicio en las casas 3D.
La técnica abarca la obra gris plus, imprimiendo muros y conductos internos sobre terrenos nivelados, mientras que las fases de revestimiento, aberturas y pintura continúan supeditadas a los oficios tradicionales. Desde el ámbito profesional, la arquitecta Myriam Heredia, citada por el medio, remarcó que la optimización de recursos aminora el impacto ambiental y que los diseños curvos de estas estructuras impresas favorecen el aislamiento térmico. A su vez, analistas sectoriales contrastaron los valores globales, situando el metro cuadrado tradicional entre 1.500 y 2.200 dólares, frente a estimaciones de entre 1.100 y 1.700 dólares para estas casas 3D.
No obstante, la expansión masiva local afronta limitantes comerciales y regulatorias. Salvatto expuso que el equipamiento base demanda una inversión de 200.000 dólares y requiere una escala operativa anual de entre 4.000 y 8.000 metros cuadrados para asegurar su rentabilidad. Heredia estimó un lapso de cinco a diez años para su adopción generalizada en Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe, sugiriendo su utilidad para geografías con climas extremos o alto déficit habitacional.
Finalmente, el doctor en Urbanismo Guillermo Tella, mencionado por el portal informativo, evaluó que el sistema representa un recurso valioso ante la escasez de 3,5 millones de hogares en el país, concluyendo que la solución radica en reformular los procesos constructivos, modificando la fisonomía de las viviendas tecnológicas sin prescindir de la fiscalización humana.


