ANMAT ordenó retirar del mercado ocho alisadores capilares de una reconocida marca
La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) retiró del mercado ocho alisadores capilares pertenecientes a la marca Lazios Professional, tras confirmar que se comercializaban sin inscripción sanitaria y que podrían contener sustancias peligrosas para la salud. La medida quedó oficializada a través de una disposición publicada en el Boletín Oficial y se aplica en todo el territorio nacional.
Según informó el organismo, los productos fueron detectados en canales de venta sin ningún tipo de registro, lo que los convierte en cosméticos ilegítimos. Esta irregularidad representa un riesgo sanitario debido a la posible presencia de formaldehído, más conocido como formol, un compuesto prohibido para alisadores capilares en determinadas concentraciones por su potencial tóxico e irritante. La ANMAT advirtió que su uso puede provocar irritación ocular, ardor, dificultad respiratoria, tos persistente y reacciones alérgicas, y que la exposición prolongada incluso podría incrementar el riesgo de patologías más severas.
La investigación se inició luego de un procedimiento de control de mercado realizado por el área de Cosmetovigilancia, que detectaron que estos productos no presentaban datos de inscripción sanitaria obligatorios en sus rótulos.La agencia sanitaria reiteró que cualquier cosmético distribuido sin autorización implica un riesgo para los consumidores.
Los alisadores retirados del mercado son: Laminado cauterizador, Botox capilar, Keratina, Alisado definitivo, Alisado Gold efecto espejo, Alisado 3D efecto espejo 3 en 1, Alisado 4D efecto espejo 4 en 1 y Nanoplastía alisado capilar.
La disposición de la ANMAT prohíbe de manera expresa la importación, distribución, publicidad, venta y cualquier modalidad de comercialización de estos ocho productos, «hasta que no se regularicen».
La agencia recordó que, según la Ley 16.463 y las normas complementarias, todo cosmético debe contar con registro sanitario y ser elaborado en establecimientos habilitados. También recomendó a la población verificar siempre el origen y la autorización de los productos capilares que adquiere, especialmente aquellos que prometen resultados definitivos o de larga duración, ya que suelen implicar formulaciones químicas que requieren un control estricto.


