YPF impulsa pozos más largos para ganar eficiencia y reducir costos en Vaca Muerta
El plan apunta a seguir elevando la eficiencia de las operaciones en Vaca Muerta mediante la incorporación de herramientas de última generación que permitan extender las ramas horizontales de los pozos sin perder precisión. La iniciativa forma parte de la estrategia de la petrolera para sostener el crecimiento de la producción y acompañar los proyectos que buscan incrementar las exportaciones de petróleo desde la Cuenca Neuquina.
Actualmente, YPF ya posee el récord del pozo más largo perforado en la formación. Ese trabajo fue realizado en el bloque La Amarga Chica y alcanzó una profundidad total de 8.868 metros, con una rama horizontal de 5.823 metros. La magnitud de ese desarrollo refleja el desafío técnico que implica mantener la perforación dentro de una delgada capa de roca durante varios kilómetros, con un margen de error mínimo.
En los yacimientos no convencionales, cuanto mayor es la longitud de la rama horizontal, mayor es la superficie de contacto con la roca que contiene el petróleo y el gas. Eso permite realizar un número más elevado de etapas de fractura hidráulica y, en consecuencia, mejorar el rendimiento de cada pozo.
En términos prácticos, un pozo con una rama lateral de unos 5.000 metros puede incorporar más de 80 etapas de fractura, mientras que uno de aproximadamente 2.000 metros admite cerca de 40. Cada una de esas fracturas facilita la liberación de los hidrocarburos atrapados en la roca, por lo que una mayor cantidad de intervenciones suele traducirse en un incremento de la producción.
Otro de los beneficios es la reducción de costos. Aunque un pozo de mayor longitud demanda una inversión inicial más alta, permite aprovechar mucho mejor la infraestructura de superficie. En lugar de construir dos pozos más cortos, es posible desarrollar uno solo con una rama más extensa, utilizando una única locación, una sola conexión de ductos, menos caminos de acceso y una logística más eficiente.
Además, el tramo vertical, que en Vaca Muerta supera los 3.000 metros antes de llegar a la formación productiva, representa una de las partes más costosas del proceso de perforación. Al extender la rama horizontal, ese gasto se realiza una sola vez y se distribuye sobre una mayor cantidad de metros productivos, mejorando la rentabilidad del proyecto.
Para alcanzar ese objetivo, YPF firmó un contrato por tres años con Baker Hughes. El acuerdo contempla la incorporación de sistemas de navegación direccional y brocas especialmente diseñadas para perforaciones de gran complejidad. La intención es acelerar los tiempos de trabajo, disminuir los costos por metro perforado y mejorar la calidad de las trayectorias dentro del reservorio.


