Victoria Beckham confesó el calvario que vivió por el trastorno que sufre
Las consecuencias de ese desconocimiento fueron profundas. La cantante contó que el acoso se extendió incluso hasta la universidad, donde fue juzgada por su aspecto físico. “Me decían que no era lo suficientemente buena, que no tenía el aspecto adecuado. Llegaron a decirme que era demasiado gorda para estar en un escenario”, recordó. Ese maltrato, aseguró, la obligó a construir una coraza emocional que más tarde la ayudó a enfrentar la fama.
Beckham también habló de la soledad que sintió desde muy pequeña. Dijo que mientras sus compañeros disfrutaban del tiempo libre, ella asistía a clases de canto, teatro y danza. “Socialmente, no encajaba”, afirmó. Según su relato, esa rutina la distanciaba de los demás y alimentaba aún más las agresiones. Su aspecto físico fue otro blanco fácil: “Tenía la piel fatal, sufría acné y el cabello lo tenía muy lacio. Recuerdo estar sola en el patio y que los chicos me tiraban latas de Coca-Cola desde los charcos. Fui acosada física y mentalmente en la escuela”.
Por miedo y vergüenza, Victoria nunca contó lo que vivía en casa. “Supongo que me avergonzaba y no se lo conté a nadie. Pero toda mi vida escolar fue miserable”, relató con crudeza. Aseguró que en aquella época no existían recursos para abordar la salud emocional de los estudiantes, por lo que se acostumbró a sufrir en silencio. Sin embargo, destacó que ese dolor le sirvió para fortalecerse y aprender a resistir las críticas del mundo del espectáculo.
“Todo esto me curtió. Para lo que vendría después, ese acoso mediático, fue un escudo”, expresó. Hoy, con una carrera consolidada como empresaria y diseñadora, Victoria Beckham reflexiona sobre cómo la falta de comprensión y empatía puede marcar a una persona para siempre. “No hablábamos de salud mental como ahora, así que interioricé todo eso y me fui volviendo cada vez más tímida”, concluyó. Su historia dejó al descubierto que detrás de su imagen perfecta existió una niña que sufrió en silencio y que logró transformar el dolor en fortaleza.

