Una exparticipante de Gran hermano demandará al programa a días de la gran final: los insólitos motivos
La protagonista de esta inesperada historia es Gladys “La Bomba” Tucumana, quien había ingresado a Gran Hermano: Generación Dorada como una de las figuras invitadas de la edición. Durante su estadía había atravesado momentos de mucha exposición y también algunas situaciones personales especialmente sensibles, entre ellas el recuerdo de Luciano Ojeda, quien había fallecido en mayo de 2025 después de luchar contra el cáncer.
Ahora, la cantante había contado en Infama que tomó la decisión de poner un abogado por una pertenencia que, según aseguró, nunca le habían devuelto. “Me deben ropa, me deben una pulsera de mi esposo”, había explicado al hablar del reclamo que inició contra la producción. Además, sostuvo que había intentado resolver la situación de manera privada antes de avanzar legalmente.
Lo que podía parecer un simple reclamo por una prenda perdida tomó otra dimensión por el significado de esa joya. La artista había explicado que la pulsera pertenecía a Luciano y que para ella tenía un valor emocional enorme. Por eso, más allá de su precio económico, quería recuperarla después de haberla llevado consigo al ingresar al reality.
CUÁL ES EL OBJETO QUE PERDIÓ GLADYS DURANTE SU PASO POR GRAN HERMANO
La historia detrás de la pulsera había comenzado mucho antes de la entrada de Gladys al reality. Según contó la propia cantante, había decidido conservarla después de la muerte de Luciano porque él la amaba especialmente. Incluso había explicado que había elegido no colocarla junto a él cuando fue sepultado porque quería quedarse con ese recuerdo.
“Económicamente no vale nada, pero para mí lo vale todo porque él la amaba con toda su alma”, había expresado la intérprete de “La Pollera Amarilla”. Con esa frase había dejado en claro que su reclamo no tenía relación con el valor material del accesorio, sino con el vínculo que lo unía a uno de los momentos más importantes de su vida.
La artista también había asegurado que la pulsera aparecía en una fotografía que tenía como recuerdo de su pareja y que había ingresado con ella a la casa. Sin embargo, al recuperar sus pertenencias después de su salida, el objeto no había aparecido. Tampoco había recibido, según su relato, parte de la ropa que había llevado para utilizar durante sus presentaciones musicales.
Gladys había permanecido 35 días dentro de Gran Hermano y había abandonado el programa por decisión propia el 31 de mayo. Durante su paso por la casa había protagonizado varios cruces y había hablado abiertamente sobre el duelo por Luciano, a quien había definido como el amor de su vida.


