Tras 30 años, uno de los supermercados más grandes de Argentina bajó definitivamente sus persianas
El cierre definitivo de uno de los supermercados más emblemáticos del retail argentino se concretó en el Conurbano bonaerense. Luego de tres décadas de actividad ininterrumpida, una sucursal de Easy bajó sus persianas y marcó un punto de inflexión para el comercio de grandes superficies, en un contexto atravesado por la caída del consumo y el aumento sostenido de los costos operativos.
La decisión de la empresa responde a un escenario económico adverso que volvió inviable la continuidad del supermercado. La combinación de una fuerte retracción en las ventas, la pérdida del poder adquisitivo de los consumidores y una estructura de gastos elevada empujó a la firma a redefinir su presencia territorial, en línea con un proceso de ajuste que atraviesa a buena parte del sector.
El establecimiento que cerró sus puertas es la sucursal de Easy ubicada en la Rotonda de La Tablada, en el partido de La Matanza. Se trataba de uno de los locales más grandes y transitados de la cadena en el país, situado sobre la Ruta Provincial 4 (Camino de Cintura), un punto estratégico que durante años funcionó como hipermercado de referencia para familias y profesionales de la construcción.
Según una nota de IProfesional, desde el Sindicato de Empleados y Obreros de Comercio de Zona Oeste (SEOCA) confirmaron que el cierre responde a una realidad económica insostenible. Según datos gremiales, la sucursal registró una caída de ventas de entre el 30% y el 50% en los últimos dos años. A este deterioro se sumaron los elevados costos de alquiler y mantenimiento, que terminaron por precipitar el final de una actividad que llevaba 30 años sin interrupciones.
El impacto del cierre excede lo comercial. El predio funcionaba como un motor económico para los barrios cercanos, generando empleo directo e indirecto. Con las persianas bajas, se abre ahora la incertidumbre sobre el destino de un espacio de grandes dimensiones que marcó la fisonomía de La Tablada desde mediados de los años noventa y que operaba como una gran superficie comercial clave en la zona oeste del Gran Buenos Aires.
Uno de los puntos que mayor preocupación generó fue la situación de los trabajadores. Tras negociaciones entre la empresa y el sindicato, se alcanzó un acuerdo para evitar despidos sin indemnización. Del total de 55 empleados, 30 optaron por un esquema de retiro voluntario con indemnización completa, mientras que los 25 restantes fueron reubicados en otras sucursales de la cadena en distritos cercanos, conservando su antigüedad laboral.
El cierre de Easy La Tablada se inscribe en un panorama más amplio de deterioro del sector retail. En los últimos meses, distintas cadenas avanzaron con el cierre de supermercado y locales de gran escala, reflejando el impacto de la crisis del consumo y el repliegue de los formatos tradicionales de venta masiva en Argentina.

