Temporal trágico en Tucumán: aislamiento, abandono y víctimas fatales

Temporal trágico en Tucumán: aislamiento, abandono y víctimas fatales

El fuerte temporal que azotó a Tucumán durante los últimos días dejó un saldo trágico, con víctimas fatales, personas heridas, rescates de emergencia y numerosos pueblos del interior completamente aislados, exponiendo una vez más la fragilidad de la infraestructura vial y la falta de respuestas estructurales ante fenómenos climáticos extremos.

 

 

Rescate en el río Salí y un desaparecido

El temporal también generó situaciones dramáticas en zonas ribereñas. En el río Salí, personal de la Policía Lacustre logró rescatar a Facundo Cruz (17) y Miguel Cruz (14), dos hermanos que habían quedado aislados en una isla mientras pescaban, debido a la repentina crecida del caudal.

Durante el operativo, su padre, Juan Cruz, desapareció luego de intentar auxiliarlos. Hasta el momento, continúan las tareas de búsqueda, mientras crece la preocupación por el rápido aumento del nivel del río.

Interior aislado y reclamos que se repiten

Mientras se desarrollaban estos hechos, decenas de comunidades del interior tucumano quedaban aisladas por caminos inundados, ríos desbordados y rutas cortadas.

En Burruyacú, zonas como El Cajón, El Puestito y Paso de las Lanzas sufrieron caminos intransitables, puentes abandonados y obras inconclusas que provocaron accidentes, caídas y fracturas.

En Trancas, localidades como Gonzalo, Las Criollas y Potrero Rodeo Grande quedaron incomunicadas por la crecida de los ríos Gonzalo y Las Criollas, sin puentes ni badenes, dejando a familias sin posibilidad de cruzar.

En Leales, vecinos de Fronterita y Campo El Quimil denunciaron caminos destruidos, zanjas y trabajos precarios que, lejos de dar soluciones, empeoran la situación cada vez que llueve.

También se registraron inundaciones y aislamiento en Los Agudos (Río Chico), donde los vecinos no pudieron salir a abastecerse y denunciaron la ausencia total de autoridades.

Cuando la lluvia se convierte en tragedia

El temporal dejó en evidencia una realidad que se repite año tras año: infraestructura deficiente, obras prometidas que no se terminan, falta de mantenimiento y comunidades enteras libradas a su suerte.

Hoy el saldo es doloroso: muertes, heridos, desaparecidos, pueblos aislados y vecinos que reclaman ser escuchados antes de que la próxima lluvia vuelva a transformarse en tragedia.

Desde distintos puntos del interior, el pedido es unánime: caminos transitables, puentes seguros, obras reales y presencia del Estado, no solo en la emergencia, sino de manera permanente.

El temporal ya pasó en algunos sectores, pero sus consecuencias siguen golpeando con fuerza a los tucumanos, especialmente a quienes viven lejos de los centros urbanos.

Compartir