Se llama Manu, tiene 8 años, le escribió una carta a Messi por el cumple, la abuela lo llevó a Olga, la leyó y todos terminaron llorando
La vieja fórmula de Twitter aplica perfectamente para este caso.
La tabla de goleadores del Mundial está llena de nombres rutilantes. Disputadas dos fechas, la encabeza Lionel Messi con 5 anotaciones y cuenta con un podio que completan el francés Killian Mbappé y el noruego Erling Haaland con 4 gritos cada uno. Aunque no están jugando en Estados Unidos ni tienen vínculo con el fútbol más allá de patear alguna vez una pelota, podrían entreverarse junto a ellos Migue Granados o alguno de los directivos de Olga.
¿Por qué? Simple y sencillamente porque le están ganando por goleada a Luzu.
La diferencia es abrumadora. Luzu se hizo un par de goles en contra (no hace falta recordarlos justo hoy, todos saben cuáles fueron) y Olga también metió los suyos. Uno de ellos sucedió hoy, cuando una abuela llegó hasta los estudios con su nieto y les pidió un minuto a Leo Montero y a Vero Lozano, quienes -en otro golazo de la emisora- van a recrear por unos días la histórica y recordada dupla de AM.
El nene se llama Manu, tiene 8 años, y le escribió una carta a Lio Messi por su cumpleaños 39 que hizo emocionar a todos. A los propios y a los extraños. A los que estaban mirando, a los conductores y a los que andaban por esa esquina de Villa Crespo/Palermo/Chacarita/Coghlan y se pusieron a curiosear. Con una desfachatez asombrosa, sin ningún temor a las cámaras, el gurrumín se puso a leer como si delante de él no hubiera nadie.
SE LLAMA MANU, TIENE 8 AÑOS Y LE ESCRIBIO UNA CARTA A MESSI POR EL CUMPLEAÑOS QUE EMOCIONO A TODOS
«Querido Leo: te escribí una carta porque se que hoy es tu cumpleaños y espero que te llegue. No quería dejar pasar el día sin decirte lo mucho que significás para mi. Me llamo Manu, tengo 8 años, soy un apasionado al fútbol y fanático tuyo. Cuando te veo jugar, parece que la pelota y vos son uno solo. Es como magia de verdad».
«Pero lo que más me gusta de vos no es sólo cómo jugás, sino como sos. Siempre ayudás a tus compañeros, nunca te rendís aunque las cosas estén difíciles y cuando ganaste el mundial lloraste igual que todos nosotros. eso me enseñó que los grandes también sienten y que esforzarse vale la pena. Me da un orgullo grande que seas argentino».
«Yo también juego al fútbol en Argentinos Juniors y tengo un sueño muy grande. Quiero ser jugador profesional. Todas las noches antes de dormir cierro los ojos y pido el mismo deseo. Pero no solo pido, también entreno mucho para lograrlo porque mis papás me enseñaron que con esfuerzo, trabajo y muchas ganas los sueños pueden hacerse realidad».
«Y muchas veces cuando me imagino ese sueño aparecés vos, porque sos la prueba de que los sueños más difíciles también pueden hacerse realidad. Mi sueño más grande es conocerte algún día. Darte la mano, mirarte a los ojos y decirte en persona todo esto que te escribí hoy. Y si algún día tengo la suerte de conocerte, quería que supieras algo: gracias por acompañar mi infancia, cuando sea grande me voy a acordar de muchos goles tuyos pero sobre todo me voy a acordar de la felicidad que me hiciste sentir. Feliz cumpleaños Leo, que sigas cumpliendo sueños».
Terminó. Ya está. Ya pueden secarse las lágrimas.



