Salta realizará una vacunación focalizada ante los casos de fiebre amarilla detectados en Bolivia
La provincia de Salta se prepara para una campaña intensiva de inmunización tras el envío de 20 mil dosis adicionales de vacuna contra la fiebre amarilla por parte del Ministerio de Salud de la Nación. La medida busca reforzar la protección en zonas de frontera y evitar el ingreso del virus al país, luego de que se confirmaran cuatro contagios en el departamento boliviano de Santa Cruz y uno más en La Paz.
El operativo se concentrará en localidades de alto riesgo como Aguaray, Aguas Blancas, Salvador Mazza, Los Toldos, Isla de Cañas y Mecoyita, donde se estima que la enfermedad podría avanzar. La población objetivo contra la fiebre amarilla incluye trabajadores rurales y golondrinas, personal de seguridad, Parques Nacionales y Provinciales, fronteras, zoonosis, vectores, laboratorios y personas de entre 20 y 59 años sin antecedentes comprobables de vacunación.
Según el informe oficial, Salta cuenta con departamentos como Orán, San Martín y Santa Victoria bajo vigilancia epidemiológica activa, debido a la cercanía con la ecorregión de las Yungas y el intenso flujo migratorio diario. En Mecoyita, se decidió incluir a toda la población en la campaña, ya que la zona no estaba contemplada previamente en el calendario nacional.
Además de la vacunación, se implementan acciones de control del mosquito Aedes aegypti en áreas urbanas y de vectores selváticos en zonas rurales. También se fortalecen las mesas de trabajo con equipos locales y se capacita a las fuerzas de seguridad para garantizar una respuesta rápida ante posibles escenarios de riesgo sanitario
La vacuna contra la fiebre amarilla forma parte del Calendario Nacional y ofrece protección de por vida, con una dosis a los 18 meses y un refuerzo a los 11 años en zonas de circulación viral. En jurisdicciones sin riesgo, se recomienda únicamente a viajeros que se dirijan a áreas con presencia comprobada del virus.
Argentina impulsa más de mil estudios clínicos con innovación digital e inteligencia artificial
En Argentina hay más de mil estudios clínicos en curso con la participación de 50 mil personas, lo que anticipa acceso a terapias innovadoras y genera ingresos por más de 700 millones de dólares al año. Este sector se consolidó como motor clave de la economía del conocimiento, atrayendo inversiones internacionales y generando empleo calificado.
La investigación clínica atraviesa una transformación global con herramientas digitales, inteligencia artificial y ensayos descentralizados que mejoran la eficiencia y reducen tiempos. Estas innovaciones permiten ampliar la participación de pacientes, optimizar procesos y fortalecer la calidad de los datos, mientras la ANMAT acompaña con regulaciones específicas para garantizar seguridad y transparencia.


