Rocío Marengo peregrinó a Luján por Isidro y reveló el motivo más profundo de su acto de fe: “Cuando la vi mal…”

Rocío Marengo peregrinó a Luján por Isidro y reveló el motivo más profundo de su acto de fe: “Cuando la vi mal…”


Rocío Marengo protagonizó una de las escenas más emotivas del fin de semana. La conductora se sumó a la tradicional peregrinación a Luján y caminó durante 12 horas hasta llegar a la Basílica, atravesando lluvia, cansancio y un recorrido de 47 kilómetros. Pero detrás del esfuerzo físico había una razón mucho más personal.

La conductora decidió emprender el camino para agradecer por Isidro, su hijo, que nació en diciembre de 2025 después de un recorrido muy esperado hacia la maternidad. Antes de partir, incluso se acercó al cochecito donde estaba el bebé y le explicó con ternura por qué iba a ausentarse durante la jornada.

“Voy a ir a agradecer que viniste a mi vida. Te amo, hermoso, te amo. Te amo mucho, te amo”, le dijo al pequeño antes de comenzar la peregrinación. Ese momento dejó en claro que la caminata no era simplemente un desafío personal, sino una manera de poner en palabras todo lo que significa para ella haber cumplido el sueño de ser mamá.

Ya en Luján, Marengo mostró su emoción al ingresar a la Basílica y dejó un mensaje para la Virgen. “Gracias virgencita por el regalo más grande. Gracias por Vito!!! Te amo”, escribió en el papel que preparó especialmente para la ocasión. Después resumió el sentido de su promesa con otra frase: “Gracias por Vito. Te amo virgencita”.

Rocío Marengo durante la peregrinación a Luján. Foto: IG.
La conductora mostró cada detalle de su caminata en sus redes. Foto: IG.

ROCÍO MARENGO REVIVIÓ SU LUCHA PARA CONVERTIRSE EN MAMÁ

Pero la verdadera profundidad de la peregrinación apareció después, cuando Rocío decidió contar qué había significado para ella atravesar esos kilómetros. En sus Historias de Instagram, agradeció a las personas que la acompañaron y habló de los momentos en los que necesitó apoyarse en la fe para seguir adelante.

“Gracias por acompañarme, por conocer mi historia, por respetar y empatizar conmigo… por entender que donde estoy no fue fácil”, expresó. Y luego lanzó una de las frases más fuertes de su reflexión: “Cuando la vi mal, me apoyé en la Virgen y en Dios”.

La frase tomó otra dimensión al conocer el motivo por el que decidió llegar hasta Luján. Isidro nació el 3 de diciembre de 2025, en la semana 33 de gestación, y debió permanecer varios días en neonatología debido a su prematurez. Para Marengo, su llegada significó la concreción de un deseo que había esperado durante mucho tiempo.

Durante la caminata tampoco ocultó el esfuerzo que implicó completar el recorrido. “El cuerpo pesa, se pone como una roca, las pantorrillas se te ponen como de madera, la mente en off total y una siente que llegó al límite…”, contó. Sin embargo, aseguró que siempre aparece algo que permite dar un paso más.

En ese sentido, destacó especialmente a sus amigas, con quienes compartió buena parte del trayecto. “Cuando una caía la otra la levantaba y seguíamos… vivimos algo hermoso”, escribió. También agradeció a las personas que se acercaron durante el recorrido para saludarla y darle fuerzas.

 

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