Rocío Marengo mostró el tablero sensorial montessori para su hijo: qué es y para qué sirve
Rocío Marengo se suma a la tendencia del juego mediante la exploración
En las últimas horas, Rocío Marengo utilizó su cuenta oficial de Instagram y publicó imágenes del juego infantil en sus redes sociales, donde expresó su entusiasmo por el nuevo elemento incorporado a la habitación del pequeño. “El tablero que estimula a grandes y a chicos”, escribió la pareja de Eduardo Fort, mientras enseñaba en detalle cada una de las funciones del elemento que, por ahora, forma parte de la decoración de la habitación del bebé.
El tablero sensorial Montessori es una herramienta pedagógica inspirada en el método creado por la pedagoga italiana María Montessori, que promueve la autonomía y el aprendizaje a través de la experiencia psicomotriz y sensorial directa. En este caso, el diseño elegido para Isidro incluye múltiples actividades integradas en una misma estructura de madera, pensadas para captar la atención y fomentar la curiosidad desde los primeros meses de vida.
Entre sus componentes se destacan cerraduras metálicas con llaves, teclas de luz, cierres de sastrería, pasadores y pequeñas aberturas que invitan a manipular diferentes mecanismos. También cuenta con un reloj con agujas móviles, números del 0 al 9 ubicados en la parte superior, un pequeño espejo detrás de una puerta y hasta un botón que enciende una luz. El tablero está personalizado con el nombre del niño, un detalle que lo convierte en un objeto único dentro de su espacio.
El objetivo de Rocío Marengo de contar con un juguete de esta índole
Rocío Marengo presume con orgullo la nueva adquisición para su bebé recién nacido. Cada uno de estos elementos apunta a estimular la motricidad fina mediante distintos tipos de agarre, grosores y movimientos de la mano. Al mismo tiempo, favorece la concentración, la coordinación y el desarrollo cognitivo. Bajo la premisa de explorar sin riesgos y respetando los tiempos del menor, este tipo de juego propone un aprendizaje activo donde se experimenta sin seguir un hilo conductor o una estructura rígida.
Aunque suele asociarse a determinadas etapas del crecimiento, este juego no establece límites estrictos de edad. Puede adaptarse según el momento evolutivo del niño y colocarse en diferentes posiciones. En el caso de Isidro, el tablero fue apoyado sobre un oso gigante de peluche integrándose, por ahora, a la decoración del cuarto hasta que comience a interactuar de manera más autónoma con cada una de sus propuestas.
Entusiasmada con esta nueva etapa como mamá, Rocío Marengo demuestra que vive la maternidad con intensidad y dedicación, apostando a herramientas que acompañen el desarrollo integral del pequeño Isidro. Mientras comparte cada elección con su comunidad digital, deja en claro que su prioridad hoy es ofrecerle a su bebé un entorno seguro y lleno de estímulos y oportunidades para descubrir el mundo a través del juego, demostrando que la funcionalidad y la estética pueden convivir.
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