Revelaron el dato más explosivo de la separación de Franco Colapinto y Maia Reficco y estalló el escándalo: “Él está en otra y ella…”
La primicia de la separación la dio Pepe Ochoa en LAM, en modo enigmático. ¿El fondo y contexto del final de este amor? Según el panelista, una crisis personal del piloto oriundo de Pilar que le jugaba en contra a las condiciones de toda relación. Fue él, según señaló Pepe, quien reconoció que no tenía “ni energía ni lugar” que Maia merecía a su lado.
Larga historia hecha corta, lleno de presiones en su carrera en Alpine con la Fórmula 1, Franquito admitió que no está en su mejor momento para estar de novio, ni con Reficco ni con nadie. Al menos, por ahora. “Estaba enganchado con ella, se puso de novio, pero no le puede dar ni la energía ni el lugar que ella se merece como novia”, dijo Ochoa.
Lo cierto es que la parejita llevaba semanas sin verse y fue María quien, según contó el panelista, puso primera, agarró el teléfono y se la jugó con la pregunta que Franco intentó evadir todo este último tiempo, cuando su cabeza estaba puesto en la pista y en el Mundial. “Ella lo llamó y decidieron cortar porque él no estaba para esa. Él está en otra, para triunfar y hacer lo que quiere cuando quiere”, dijo.
LAS SEÑALES DE LA CRISIS DE FRANCO COLAPINTO Y MAIA REFICCO
Y aunque la noticia de la separación de Franco y Maia explotó recién ahora, hacía rato que había señales de que algo no andaba bien. Desde hacía varias semanas no se mostraban juntos y un detalle terminó de encender todas las alarmas: el 14 de julio, cuando ella cumplió años, Franco no le dedicó ningún saludo en sus redes, un gesto que contrastó con el que ella había tenido con él meses atrás, durante un viaje a París.
Como si fuera poco, empezaron a aparecer otros movimientos que alimentaron las sospechas. Marina Calabró contó que el piloto comenzó a repartir «me gusta» en fotos de otras mujeres, mientras que la actriz reaccionó a posteos viejos de Colapinto. Pequeñas señales virtuales que, en tiempos de redes sociales, suelen decir mucho más de lo que parece.
Mientras los rumores crecían, cada uno siguió enfocado en su propio camino. Franco continuó con la exigente temporada de la Fórmula 1 en Europa y Maia permaneció instalada en Los Ángeles, dedicada a sus proyectos artísticos. Ninguno salió a confirmar la ruptura, pero, a esta altura, todo indica que la historia de amor llegó a su punto final.


