Quemaduras: la mitad de las víctimas son niños
Buenos Aires, 26 octubre (NA) — El Día Latinoamericano para la Prevención de las Quemaduras se conmemora este lunes y el mismo tiene como objetivo difundir las medidas que se deben tomar para evitar estos graves accidentes y alertar a quiénes están más expuestos a ellos debido a que la mitad de las víctimas son niños.
Según un informe al que accedió la Agencia Noticias Argentinas, esta fecha fue establecida por la Federación Latino Americana de Quemaduras, F.E.L.A.Q, en homenaje a la Fundación del Quemado Fortunato Benaim, creada en Buenos Aires el 26 de octubre de 1981.
La mayoría de las quemaduras ocurren en el lugar donde nos sentimos más seguros que es nuestro propio hogar: una taza de café volcada, el mango de una olla con líquido o comida caliente al alcance de la mano o el agua demasiado caliente del baño bastan para transformar una rutina en una urgencia médica.
Con la mitad de los casos concentrados en los niños y un fuerte impacto en los adultos mayores, los especialistas advierten que decir «no toques» no alcanza. La prevención real requiere incorporar hábitos seguros en la vida cotidiana, adaptar el entorno para reducir los riesgos y, desde que sea posible, enseñar a los más chicos a reconocer situaciones que pueden provocar una quemadura y cómo evitarlas.
En Argentina, un niño sufre quemaduras moderadas o graves todos los días
La Unidad de Quemados del Hospital Prof. Dr. Juan P. Garrahan, difundió en septiembre de 2025 un informe que señalaba que en Argentina, un niño sufre quemaduras moderadas o graves todos los días y que el 90% de estos casos ocurren dentro del hogar.
En ese sentido, las quemaduras constituyen la tercera causa de muerte por causa traumática en la población pediátrica nacional, aunque también reportó que, en el período reciente (2022-2024/2025), se alcanzó un índice de sobrevida de entre el 88% y el 97% en pacientes pediátricos internados por quemaduras críticas.
Los niños deben estar acompañados por un adulto a la hora de cocinar.
Foto: Agencia NA (Magnific)
En 2025, la Fundación Benaim y la Asociación Argentina de Quemaduras (AAQ) publicaron un multicéntrico regional que evaluó perfiles epidemiológicos e ingresos en unidades de alta complejidad: en pacientes adultos que requirieron internación en Unidades de Terapia Intensiva (UTI) por quemaduras graves, el fuego y el uso de combustibles representaron el mecanismo principal de lesión.
Más del 70% de las quemaduras por llama o combustible clasificaron directamente como Grado III o Grado IV (graves y críticas) al momento del ingreso. La estadía media hospitalaria para pacientes sobrevivientes de gran extensión de quemadura se ubicó en un promedio de 22 a 37 días por caso.
“No todas las quemaduras impactan de la misma manera en la piel. Las lesiones superficiales solo enrojecen la capa externa y causan un ardor leve, similar a una insolación. Sin embargo, cuando el calor penetra a capas más profundas aparecen las ampollas y el dolor se vuelve intenso. En los casos más graves, la quemadura destruye los tejidos, dejando la piel seca con un aspecto blanquecino o acartonado y sin sensibilidad en la zona afectada, lo que exige una evaluación médica inmediata”, explicó la Dra. Yael Borojovich, directora médica del Centro Médico La Plata.
Frente a una emergencia doméstica, la velocidad y la forma de actuar marcan la diferencia en la cicatrización. El primer paso es alejar a la víctima de la fuente de calor y enfriar la zona afectada colocando la piel directamente bajo el chorro de agua fresca del grifo durante 20 minutos. Este simple gesto detiene la progresión del daño en los tejidos. En paralelo, es fundamental retirar anillos, relojes o pulseras antes de que la inflamación lo impida, siempre que no estén adheridos a la herida, para luego cubrir la lesión suavemente con un paño o gasa limpia sin hacer presión.
“En este punto, combatir las falsas creencias resulta fundamental”, aseguró la especialista de Ospedyc y continuó: “La aplicación de remedios caseros como pasta dental, manteca, aceite, hielo o cremas no recetadas solo empeora la lesión, contamina la herida y aumenta el riesgo de infección. Del mismo modo, jamás se deben romper las ampollas ni despegar la piel o la ropa atrapada en la herida”.
La experta dijo además: “La consulta médica profesional se vuelve imprescindible cuando las quemaduras son profundas, extensas o están localizadas en áreas delicadas como la cara, las manos, los pies, los genitales o las articulaciones. Asimismo, las lesiones causadas por electricidad, productos químicos, o cualquier quemadura que afecte a un bebé, niño pequeño o adulto mayor requieren atención médica urgente”.
“Reducir estos riesgos está al alcance de la mano: correr las asas de las sartenes hacia adentro y mantener cables, estufas y líquidos calientes lejos del alcance de los chicos es la estrategia más eficaz para cuidar la piel y evitar marcas de por vida”, finalizó la Dra. Borojovich.
Agencia NA


