¡Qué historia! La ex GH 2022 que fue mamá con el hermano de su ex novio: «Hoy empieza la verdadera vida»
Hasta ahi, todo bien. El tema se pone espeso por un dato nada menor. Hasta hace poco, Martina era la novia de Rafael De Martini, el hermano de Uriel, que alertado por sus propias sospechas y por las cosas que le decían y le daban a entender sus amigos y otros familiares un día confirmó lo peor de lo peor: enganchó a su novia y a su propio hermano a los besos. Besos apasionados, con ganas, fervorosos, excitados, acalambrados, no besos de hola, chau, nos vemos. Eso no sería nada: Martina y Uriel lo estaban engañando, y dicho así para ser piadosos con unos y sutiles con otros.
Aquella vez, Rafael guardó silencio hasta que no pudo más y un buen día explotó. Reventó y dijo todo lo que sentía «Se cagó en la familia. Vos decís ‘mi hermano’, pero lo único que compartimos es la sangre, la relación está cagada, se cagó en la familia. Sólo comparte sangre conmigo pero ya no es mi hermano.Por ahí vos me decís ‘con un amigo te puede pasar’, pero con un hermano no, yo tengo tres hermanos, antes con él éramos cuatro pero ya no lo es, él era mi hermano y ahora es mi enemigo”
LA EX GRAN HERMANO 2022 QUE FUE MAMA CON EL HERMANO DE SU EX
En fin, ya lo decía la canción: el amor es más fuerte. Y Martina y Uriel en vez de seguir escondiéndose o de negar lo que les pasaba le gritaron al mundo «y bueno, nos empezamos a gustar, nos fuimos metiendo de a poquito y acá estamos, super enamorados y sin ganas de seguir en la clandestinidad» y blanquearon que sí, que era cierto, que era verdad que tenían una relación. Rafael quedó para siempre de lado (Nunca más habló con ninguno de los dos) y ellos decidieron apostar a la aventura de vivir su romance.
Y si antes no le llevaban el apunte a los demás, menos que menos cuando se enteraron que ella quedó embarazada. Con el correr de los meses no sólo supieron eso. También que esperaban una nena, a la que decidieron ponerle Rufina, como Cabré y la China Suárez a su hija que ahora es adolescente. El embarazo transcurrió, digamos, en silencio, y con un perfil bajo que se les volvió costumbre cuando bajaron un poco la espuma de lo sucedido y la mostaza de Rafael. Ahora habrá ruido de nuevo. Mucho bochinche. Pero sonidos más lindos, pues serán los que haga la nena, una sagitariana que hará de las suyas junto a ellos, y que un día conocerá, probablemente, la increíble y explosiva historia de amor que la precede.




