Qué fue el “Mundialito”: la copa que algunos referentes uruguayos sitúan a la par de una Copa del Mundo

Buenos Aires, 10 junio (NA) – La Copa de Oro de Campeones Mundiales, popularmente conocida como “Mundialito” fue una competencia de disputa única entre 1980 y 1981 que fue obtenida por la selección de Uruguay.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, la copa ganó relevancia en las últimas horas ya que el exjugador Diego Lugano, capitán y caudillo del seleccionado uruguayo campeón de la Copa América 2011, la puso a la par de una Copa del Mundo y argumentó que el combinado “charrúa” debería tener una estrella más.
Este reclamo se da en la previa al inicio del Mundial 2026 y en un contexto polémico del seleccionado rioplatense, que lucha con constancia para que los dos Juegos Olímpicos que ganó, en París 1924 y Ámsterdam 1928, sean acreditados como Copas del Mundo.
En el mundo del fútbol, cada uno intenta llevar agua para su molino. Este es el caso del exdefensor Diego Lugano que, no conforme con las cuatro estrellas que se sitúan por encima del escudo uruguayo, subió la apuesta al afirmar que su seleccionado debería contar con cinco figuras bordadas.
Dos de estas estrellas no tienen ningún tipo de discusión. Uruguay fue campeón del Mundial de 1930, el primero de toda la historia, que incluso se organizó sobre su suelo.
El equipo era comandado por un joven Héctor Scarone, reconocido como uno de los mejores futbolistas en los inicios del deporte y uno de los jugadores más destacados de la historia uruguaya. Tras superar la fase de grupos, la “Celeste” se impuso por 6-1 ante Yugoslavia y derrotó al combinado argentino por 4-2 en la gran final, ante un estadio Centenario colmado.
Pablo Dorado, José Cea, Victoriano Iriarte y Héctor Castro fueron los goleadores uruguayos, mientras que para Argentina convirtieron Carlos Peucelle, posteriormente goleador de River, y Guillermo Stabile, un muy destacado futbolista del amateurismo argentino.
Su segundo y hasta ahora último Mundial fue obtenido en Brasil 1950. El combinado uruguayo fue situado en el grupo 4, que por la retirada de varias selecciones al momento del sorteo, quedó conformado únicamente por dos selecciones: Uruguay y Bolivia.
Tras imponerse por 8-0 ante los bolivianos, Uruguay clasificó a una fase final, en el único Mundial que no tuvo fase eliminatoria. Tras empatar 2-2 con Suecia, el combinado uruguayo jugó un partido decisivo ante el combinado local, que comenzaría perdiendo pero lograría remontar, trascendiendo en la historia como el “Maracanazo”.
Además de las dos copas mencionadas, la Selección uruguaya se encuentra en una constante lucha dirigencial por validar las medallas doradas obtenidas en los Juegos Olímpicos de 1924 y 1928 adjudicando, con argumentos válidos, que esos torneos fueron organizados por la naciente FIFA, aún dentro del Comité Olímpico Internacional.
De todas formas, sin demeritar las conquistas, queda claro que la Copa del Mundo fue disputada por primera vez en 1930, por lo que el reclamo aún no es validado por el ente organizador del fútbol a nivel mundial.
La llegada del “Mundialito” a la discusión fue insertada por Diego Lugano, un tradicional central uruguayo que no se ausentó de su Selección desde 2007 hasta 2014, acompañado por la dirección técnica de Óscar Washington Tabarez.
El central argumentó que la Copa de Oro de Campeones fue “la Copa del Mundo más importante que se ha jugado”, ya que en su única organización, el certamen nucleó a todos los seleccionados que habían sido campeones del mundo hasta entonces, como celebración por el cincuentenario de la copa más importante del deporte a nivel mundial.
El torneo fue organizado en Uruguay, con el estadio Centenario de Montevideo como única sede, e invitó a los seleccionados de Argentina, por su título en 1978, Brasil, máximo campeón hasta el momento con tres conquistas, Alemania Federal e Italia, ambas selecciones con dos Mundiales. Además, Países Bajos fue seleccionada para ocupar el último cupo por sus dos subcampeonatos, en 1974 y 1978, ante la baja de Inglaterra.
El sorteo emparejó a Uruguay con Países Bajos e Italia, mientras que Argentina tuvo que enfrentar, ni más ni menos, que a Alemania Federal y Brasil. El formato le daba la clasificación únicamente al líder del grupo y Argentina, que se había impuesto ante los germanos por 2-1, no pudo clasificar al igualar ante la “Verdeamarela”, que posteriormente goleó a Alemania y accedió por diferencia de gol.
Por su lado, Uruguay no tuvo inconvenientes para vencer a sus rivales de grupo, ambos triunfos por 2-0, y jugó la final el 10 de enero de 1981, ante Brasil.
Ante más de 70 mil espectadores, el combinado local arrancó el ventaja con gol del mediocampista Jorge Barrios Balestrasse, a los cinco minutos del segundo tiempo, pero 12 minutos después llegaría la igualdad, por medio de un penal ejecutado por el volante Sócrates.
A 10 minutos del final del partido, un tiro libre desde el costado derecho llegó bajo al área chica, para que el delantero Waldemar Victorino, campeón de la Copa Libertadores con Nacional en 1980, ponga la cabeza y decrete el 2-1 de Uruguay.__IP__
El “Mundialito”, cabe destacar, fue ideado y organizado por la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF), en una época en la que se encontraba bajo la dictadura cívico-militar que se extendió entre 1973 y 1985, y contó con el respaldo de la FIFA, que la reconoció formalmente como un torneo oficial.



