Procesaron al empresario teatral Aldo Funes por abuso sexual contra una joven de 15 años

Buenos Aires, 18 mayo (NA) — El empresario teatral Aldo Funes se encuentra procesado por abuso sexual contra una joven que, al momento del hecho, tenía 15 años, mientras que la madre de la víctima se encuentra coimputada por “el poder que ejercía sobre la entonces menor”.
Brisa, la joven damnificada, actualmente tiene 27 años y afronta la espera de un juicio mientras, en paralelo, está embarazada y aguarda la llegada de su primer hijo.
Según el documento judicial al que tuvo acceso la Agencia Noticias Argentinas, la causa no solo involucra al empresario artístico, sino también a la progenitora de la joven, Sandra Verónica Carpena, por abuso coactivo, porque habría “facilitado el contacto entre su hija y Funes”.
El escrito sostiene que Carpena habría instado a la menor a “concurrir a encuentros” con el productor a sabiendas de que tendrían “relaciones sexuales no consentidas” y, en consecuencia, “permitió que Funes concretara los abusos e impidió que cesaran”, a pesar de la obligación de cuidado que tenía respecto de la víctima por ser ésta su hija, menor de edad.
Carpena se encuentra detenida porque luego de los encuentros había amenazado al empresario con denunciarlo a través de mensajes extorsivos en los que le solicitaba altas sumas de dinero; sin embargo, la condena concluye en breve y la mujer quedará en libertad.
Respecto al empresario artístico, se le atribuye el cargo de “abuso sexual con acceso carnal en tres oportunidades, presuntamente entre los años 2013 y 2014, en distintas locaciones de la Ciudad de Buenos Aires, en cercanías de teatros donde Funes ejercía representación de obras teatrales, en un período de entre 3 y 6 meses y mediante el ejercicio de violencia y amenazas”.
En conversación con este medio, el abogado querellante Héctor Koffman consideró: “La justicia a medias no es justicia, Brisa pasó un infierno; lamentamos que no se haya dispuesto la prisión preventiva de Sandra Carpena —en la causa por el abuso—, pero seguiremos trabajando para llegar rápido a juicio oral y obtener una condena”.
Respecto a los mens ajes, el abogado cerró: “Si no hubiera existido el abuso, no hubiera tenido lugar la extorsión de la cual él fue víctima por parte de Sandra Cárpena”.
“Tras un primer encuentro en una sala donde se producía la obra ‘Pato a la Naranja’ y tras asegurarle que le daría trabajo, Sandra Cárpena pactó y organizó una segunda reunión, que tuvo lugar no mucho tiempo después, posiblemente dentro de ese mismo mes”, relata el documento.
En línea, el escrito añade: “En esa ocasión, la joven y Funes cenaron a solas en un restaurante por la misma zona y se dirigieron en automóvil, sin saberlo la víctima, a un hotel donde la habría obligado a mantener relaciones sexuales —que no consintió—, y le advirtió que, de no hacerlo, no podría volver a entrar al teatro ni podría trabajar de lo que le gustaba”.
“Funes la obligó a ingresar, la tomó fuertemente del brazo y de modo agresivo la forzó a
practicarle sexo oral”: el texto es preciso, detalla la forma de abuso y su acceso carnal, al tiempo en que destacó que el productor conocía en “todo momento que la víctima tenía 15 años”.
La adolescente le habría dicho a su madre “que no quería volver a ver a Funes, pero Cárpena le ordenó que lo hiciera y pactó un nuevo encuentro que se produjo en otro teatro ubicado en Avenida Corrientes, donde el señalado producía una obra llamada ‘Mujeres de Ceniza’”.
Según la denuncia, “al finalizar la obra, la hizo subir al auto y fueron a otro hotel, ubicado cerca de la sala. La secuencia fue la misma que la vez anterior; la habría obligado a mantener relaciones sexuales no consentidas y la amenazó con arruinarle la vida si no estaba con él”; además, esta vez la forzó a entrar a la habitación y la tomó fuertemente del brazo, de tal manera que se mostró agresivo.
Durante el acto, en donde el hombre habría intentado diversas prácticas de acceso carnal no consentidas, el hombre “le gritaba mucho, la agredía verbalmente y le decía que le iba a arruinar la vida”.
A pesar de la negativa de Brisa, su madre la obligó a verlo nuevamente, le advirtió que no llegaría a ningún lado si no lo hacía y acordó una última reunión. El delito se habría vuelto a repetir y, esta vez, el empresario le habría señalado que “tenía mucho poder” y la amenazó con “arruinarle la vida si lo denunciaba”.__IP__
Producto de todos aquellos episodios, la joven recibió medicación psiquiátrica por depresión, ansiedad y por el trauma generado, intentando suicidarse en dos ocasiones.


