Plazo fijo: cuánto dinero necesitás invertir para ganar $200.000 por mes con la nueva tasa
La rentabilidad de los depósitos en pesos ha tomado un nuevo impulso tras la reciente actualización de los rendimientos bancarios. Actualmente, para percibir un interés mensual de $200.000 mediante un plazo fijo, el capital inicial necesario varía entre los $7 millones y los $10,5 millones, dependiendo de la tasa que aplique cada entidad.
Esta amplitud en el rango de inversión responde a la disparidad de las tasas de interés informadas al Banco Central de la República Argentina (BCRA), donde conviven ofertas de la banca tradicional con rendimientos superiores en el segmento digital para este depósito a término.
Dentro del segmento de la banca tradicional, los rendimientos se mantienen en niveles más conservadores. El Banco Macro encabeza este grupo con una Tasa Nominal Anual (TNA) del 27%, seguido por el Banco Nación y el Banco Provincia, ambos con un 25%. En contraste, entidades como el Santander, BBVA o el Banco Galicia operan con una TNA del 23%. Para un inversor que elija un plazo fijo en estos últimos bancos para obtener un interés de $200.000 cada 30 días, el capital requerido asciende aproximadamente a los $10,3 millones, mientras que en aquellas instituciones con tasas cercanas al 27%, la suma necesaria se reduce a unos $9 millones de pesos.
La oportunidad de optimizar el capital aparece con mayor claridad en el mercado de plazos fijos online para no clientes. Allí, instituciones como Banco CMF, VOII y Banco de Comercio lideran el ranking con una tasa del 33,5%, seguidas de cerca por Meridian (33,25%) y Reba (32%). Bajo este esquema de mayor rendimiento, el capital necesario para constituir esta colocación a plazo y alcanzar la meta de los $200.000 mensuales cae drásticamente a poco más de $7 millones. Esta diferencia evidencia que optar por canales digitales puede representar un ahorro de capital de hasta $3 millones para obtener la misma ganancia que en un banco tradicional.
Finalmente, el atractivo de esta red de ahorro se mide frente a una inflación que promedia el 2% mensual. Si bien el mercado ha adoptado el umbral del 30% anual como referencia de competitividad para cada plazo fijo en pesos, la rentabilidad real dependerá de la capacidad de estos intereses para superar el índice de precios. Para el inversor, conseguir este flujo de fondos extra funciona como una estrategia de diversificación o cobertura de gastos inmediatos, aunque el resguardo del poder adquisitivo a largo plazo sigue atado a la evolución de la macroeconomía.
Antecedentes: el impacto del ajuste de tasas en los ahorros
Este nuevo escenario de rendimientos surge tras el marcado descenso registrado a fines del año pasado, cuando el sistema financiero sufrió un recorte promedio de 6,5 puntos porcentuales en apenas una semana. En aquel periodo, entidades como el Banco Nación redujeron sus tasas del 44% al 35%, mientras que otros bancos líderes ajustaron sus pizarras desde niveles cercanos al 40% hasta perforar el piso del 30%. Esta tendencia a la baja en cada plazo fijo obligó a hogares y pequeñas empresas a reconfigurar su planificación financiera, ya que la caída en la rentabilidad de este tipo de depósito a término generó diferencias superiores a los $10.000 mensuales por cada millón de pesos invertido, impulsando a los ahorristas a monitorear con mayor rigor la evolución de esta colocación a plazo.


