Pese al aumento de la producción, el sector lácteo enfrenta una de sus peores crisis financieras
La cadena del sector lácteo sufrió una contracción en sus márgenes y un mayor ahogo financiero durante el primer trimestre, afectando a tamberos por la depreciación de la materia prima, pese a que la producción creció en medio de esta crisis financiera. Un estudio del IERAL, citado por Infobae, expuso que el ordeñe promedió 889 millones de litros mensuales, un 9,4% más interanual y 5,4% sobre la media de las últimas dos décadas.
Las ventas externas absorbieron 268 millones de litros mensuales de leches, mantecas, postres y quesos, reflejando el 30% del volumen global, mientras el 70% restante reabasteció el consumo local o elevó existencias. La provisión interna rozó los 621 millones de litros; si bien subió 6,6% contra 2025, el IERAL analizó que la mayor disponibilidad de materia prima deprimió el precio promedio a 514 pesos por litro, valor en pesos y dólares un 19% y 22% inferior al período anterior, marcando mínimos históricos para la industria láctea.
Según el portal informativo, la participación tambera en el valor final de la canasta láctea cayó al 23,2% en abril, el registro más bajo de la última década. El IERAL explicó que el valor en tranquera se ajustó con mayor intensidad que el precio final en góndola, contrayéndose un 18% real interanual frente al 11% de los valores al consumidor.
Así, las estadísticas del OCLA junto al INTA, evaluadas por el medio, exhibieron una baja del 0,9% en la rentabilidad de marzo de 2026, hilvanando cinco meses en terreno negativo dentro de este complejo lechero. El pasivo bancario escaló a 478.401 millones de pesos, equivalente a 970 millones de litros de leche cruda, regresando a los máximos históricos de la serie para los tambos del sector lácteo.
Esta acumulación de deudas elevó la irregularidad de la cartera al 4,7%, duplicando el promedio histórico. El IERAL concluyó que el descalabro económico coincide con un mayor peso de pasivos bancarios y comerciales, condicionando la capacidad operativa para sostener capital de trabajo o encarar inversiones. El menor precio real y el encarecimiento crediticio comprometen la sostenibilidad de la actividad tambera, profundizando las tensiones distributivas que hoy padece el sector lácteo en su conjunto.


