Patricia Bullrich apuntó contra el subte porteño y Jorge Macri defendió la gestión con una fuerte respuesta
La interna oficialista sumó un capítulo de alta visibilidad tras el cruce mediático entre Patricia Bullrich y Jorge Macri por las deficiencias en el transporte porteño. La senadora de La Libertad Avanza, quien se posiciona como una posible aspirante a la jefatura de Gobierno en 2027, publicó un video en sus redes sociales donde cuestionó severamente la red de subterráneos de Buenos Aires.
En su intervención, la ex ministra de Seguridad afirmó que el servicio padece de un funcionamiento deficiente y falta de conectividad, lo que complica los traslados de un extremo a otro de la capital mientras otras metrópolis regionales logran progresar. Frente a estos cuestionamientos de Patricia Bullrich, el actual Jefe de Gobierno respondió a través de la plataforma X, manifestando una coincidencia parcial con el diagnóstico pero subrayando las medidas tomadas bajo su mandato.
Jorge Macri destacó que su gestión impulsó la licitación de la Línea F, un hecho que no ocurría hace un cuarto de siglo, y detalló la adquisición de 224 coches nuevos para renovar las flotas de las líneas A, B y C.
Este intercambio ocurre en un contexto de creciente rivalidad política, donde la referente libertaria busca consolidar su presencia territorial, como se vio en sus recientes recorridas por Villa Lugano y Soldati. Fuentes cercanas al Ejecutivo porteño, citadas por medios especializados, expresaron su asombro ante las críticas de Patricia Bullrich, recordando su reciente pertenencia a la misma fuerza política que ahora cuestiona.
acelera su posicionamiento en territorio porteño.
Según un análisis de La Nación, desde La Libertad Avanza se percibe un intento de desplazar al PRO de su bastión histórico, aprovechando el debilitamiento de otras figuras oficialistas. La respuesta de Macri no solo buscó rebatir a la funcionaria nacional, sino que también deslizó una crítica velada a la administración de su antecesor, Horacio Rodríguez Larreta, al admitir que el sistema permaneció relegado durante mucho tiempo frente a otras capitales de América Latina.


