Otra fábrica cerrada: John Foos se va del país e importará sus productos desde Asia
La tradicional marca de zapatillas John Foos, la cual marcó la tendencia de generaciones de adolescentes en los años 90′, anunció el cierre definitivo de su planta en Beccar, partido de San Isidro. La empresa dejará de fabricar zapatillas en el país y pasará a importar productos terminados desde distintos países de Asia, en el marco de un proceso de reestructuración interna.
La compañía, que llegó a tener casi 400 empleados en 2023, redujo su personal a unos 50 trabajadores a comienzos de 2026 y comunicó que antes de finalizar abril cesará por completo la producción local. En su comunicado oficial, John Foos aseguró que busca «garantizar la sustentabilidad del negocio en el largo plazo» y que todas las gestiones se realizan conforme a la normativa laboral vigente.
El cierre de la planta en la calle Neyer al 700 abrió una negociación laboral con tensiones crecientes. La empresa ofreció acuerdos de desvinculación con indemnizaciones del 60 % al 70 % y advirtió que podría solicitar un concurso preventivo si no se alcanzan consensos, trasladando el conflicto al terreno judicial.
La decisión de abandonar la producción nacional no fue sorpresiva, debido a que en primera instancia se reemplazó el armado local por partes importadas desde China y, más recientemente, se optó por traer el producto terminado. Sin embargo, debido a las restricciones antidumping vigentes desde 2021, la firma no podrá importar directamente desde China y deberá recurrir a proveedores de otros países asiáticos, como Vietnam o Tailandia.
El caso de John Foos refleja la crisis del sector del calzado en Argentina, que pasó de producir 125 millones de pares en 2015 a apenas 58 millones en 2020, con un empleo que cayó casi un 49 % respecto del pico de 2011. La caída del 34,1 % en la fabricación de textiles, cuero y calzado registrada por el INDEC en enero confirma el difícil escenario para la industria, que también golpeó a otras compañías como Grupo Dass, fabricante de marcas internacionales, que en enero de 2026 despidió a casi 50 trabajadores en Misiones.
La industria argentina pierde competitividad por el alto costo de insumos
Un relevamiento sectorial reveló que casi la mitad de los insumos industriales en Argentina son más caros que en mercados internacionales. Esta situación afecta directamente la competitividad de las fábricas y encarece los productos finales, reduciendo su capacidad de competir en el mercado interno y externo.
Los sectores más golpeados son el metalúrgico, químico, textil y de la construcción, donde los costos de materias primas representan gran parte del precio final. Empresarios advierten que la presión impositiva, la logística y las restricciones a la importación profundizan la brecha con países de la región, generando menor producción y postergación de inversiones.



