“Milei está en ‘modo Galtieri’”: la dura definición de Guillermo Carmona, exsecretario de Malvinas

Buenos Aires, 3 septiembre (NA) — Guillermo Carmona, exsecretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur durante el Gobierno de Alberto Fernández y uno de los referentes del peronismo en la materia, aseguró que tanto Donald Trump como Javier Milei están haciendo una “utilización política” de la Cuestión Malvinas para objetivos diferentes.
Para analizar el potencial cambio de escenario diplomático en torno a la Cuestión Malvinas, la Agencia Noticias Argentinas conversó con el exdiputado nacional por Mendoza.
Carmona puso en duda el respaldo estadounidense y aseguró que tanto Trump como Milei están haciendo una “utilización política” de la Cuestión Malvinas para objetivos diferentes: el estadounidense, para presionar a Gran Bretaña para que disponga mayor presupuesto para la OTAN e incremente su accionar en Medio Oriente; y Milei, para adaptarse a un “soberanismo” creciente en la sociedad argentina, de cara a las elecciones de 2027.
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¿Cómo analiza usted este presunto apoyo de los EEUU al reclamo argentino por Malvinas?
– Realmente ha sido un comentario lateral de Donald Trump, porque fue mencionado como respuesta a la pregunta de un periodista. No fue una afirmación suya. Yo siempre he sostenido que era importante para la Argentina sumar apoyos internacionales, además de consolidar los que ya tenemos.
Los apoyos de las potencias mundiales siempre son relevantes, como los de China, Rusia o incluso Brasil, que es una potencia emergente (la mayor a nivel regional pero emergente a nivel global). Un eventual cambio de la posición de los EEUU es algo que todos los gobiernos hemos trabajado, con mayor o menor intensidad. En este caso, me parece que Trump instrumentaliza a la Cuestión Malvinas y a la Argentina en función de los intereses de los EEUU, para meter presión sobre Gran Bretaña en un tema que es propio de EEUU, en relación con el financiamiento de la OTAN y la situación en Medio Oriente.
Suponiendo que finalmente EEUU decide expresar claramente su cambio de posición en apoyo a la causa argentina. ¿Eso podría tener efectos concretos sobre la cuestión?
– En el eventual caso que sucediera, podría ejercer presión sobre Gran Bretaña, pero no modificaría de manera directa la situación. La Cuestión Malvinas se tiene que resolver en una negociación entre la Argentina y Gran Bretaña. En ese sentido, las posiciones de otros estados, teniendo en cuenta que esto tiene que ver con un proceso de descolonización, es muy importante.
Pero el cambio de posición de algún país no significa que se vaya a modificar la situación. Sí podría crear condiciones, pero no se puede considerar, como algunos que opinan sin conocimiento, que EEUU nos devolvería las Malvinas. Hay un intento del Gobierno de Milei de instalar eso en el imaginario colectivo. Así como Trump instrumentaliza esto en función de la presión sobre Gran Bretaña, creo que el Gobierno de Milei está funcionando en “modo Galtieri”.
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¿A qué se refiere con “modo Galtieri”?
– Hago un paralelismo con la actitud que tuvo la Dictadura cívico-militar en el ‘82, respecto a un hipotético apoyo de EEUU en la Guerra de Malvinas; apoyo que nunca llegó. Cuando EEUU ha tenido que elegir entre Gran Bretaña y la Argentina, ha terminado priorizando su alianza histórica, y tiene motivos para hacerlo… Más allá de las tensiones actuales entre sus gobiernos, Londres es el aliado histórico de Washington, en lo económico, lo político y lo militar. Gran Bretaña es una potencia que ha jugado siempre en línea con los intereses de EEUU en las cuestiones prioritarias. Y ambos son los socios principales de la OTAN. Incluso diría que no hay OTAN sin EEUU y Gran Bretaña. Por lo tanto, un cambio sustancial sería deseable, pero improbable.
¿Comparar a Milei con Galtieri no es un poco fuerte? Milei es un presidente de la democracia y no está iniciando una guerra.
– No. No creo decir nada inconveniente, en tanto y en cuanto Milei está reproduciendo las actitudes que en aquel momento tuvo el presidente de facto. ¿Y cuáles son esas actitudes? Primero, ponerse en una situación de suponer el apoyo de EEUU, cuando no hay una expresión concreta por parte de ese país. Segundo, utilizar la Cuestión Malvinas en un contexto económico, político y social muy crítico, y Milei pretende continuar con un nuevo mandato.
En su momento, la Dictadura apeló a la Cuestión Malvinas como una forma de mantenerse en el poder, en otras condiciones, porque no había elecciones. Yo no digo que en este momento haya un gobierno de facto, pero sí que hay una utilización de la Cuestión Malvinas por lo que representa para el pueblo argentino, con un sentido claramente político. En ese sentido lo digo. Milei también reproduce las medidas de la Dictadura en otros planos, como las orientaciones económicas, que son bastante parecidas a las de Martínez de Hoz.
Desde el inicio del Gobierno de Milei usted viene señalando cierta inacción en la Cuestión Malvinas, lo cual otorgaba ventaja a la diplomacia británica. Y recién dijo que el Gobierno estaba “utilizando” el tema. ¿Cree que lo que pasó en el Mundial con la bandera que exhibió la Selección le dio al Gobierno la pauta de que el tema podía “rendir” en términos electorales?
– Sí. Yo creo que hay un giro soberanista muy claro en la sociedad argentina, y que se ha manifestado especialmente a partir de los gestos de la Selección. Ese gesto incluso ha modificado incluso en el Congreso el destino de proyectos como el de la extranjerización de tierras. Evidentemente, eso genera un contexto, y creo que Milei y su Gobierno quedaron muy a contramano de esta manifestación malvinera de la sociedad argentina. Recordemos que primero estuvo el episodio que protagonizó la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, con un enorme grado de funcionalidad hacia los británicos al anunciar que no se podían llevar banderas con símbolos sobre Malvinas.
Desde el inicio del Gobierno de Milei usted viene señalando cierta inacción en la Cuestión Malvinas, lo cual otorgaba ventaja a la diplomacia británica. Y recién dijo que el Gobierno estaba “utilizando” el tema. ¿Cree que lo que pasó en el Mundial con la bandera que exhibió la Selección le dio al Gobierno la pauta de que el tema podía “rendir” en términos electorales?
– Sí. Yo creo que hay un giro soberanista muy claro en la sociedad argentina, y que se ha manifestado especialmente a partir de los gestos de la Selección. Ese gesto ha modificado incluso en el Congreso el destino de proyectos como el de la extranjerización de tierras. Evidentemente, eso genera un contexto, y creo que Milei y su Gobierno quedaron muy a contramano de esta manifestación malvinera de la sociedad argentina. Recordemos que primero estuvo el episodio que protagonizó la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, con un enorme grado de funcionalidad hacia los británicos al anunciar que no se podían llevar banderas con símbolos sobre Malvinas.
Malvinas: Milei anunciaría un proyecto de ley para sancionar a empresas que desarrollen actividades sin autorización de la Argentina
Este jueves el presidente va a emitir un mensaje por Cadena Nacional sobre la Cuestión Malvinas. La Agencia Noticias Argentinas adelantó que podría anunciar el envío de un proyecto al Congreso para sancionar a las empresas que operen en las islas sin autorización argentina. ¿Lo ve posible?
– Es que eso ya está vigente. Son dos leyes: la 26.659 y la 26.915. Desconozco qué es lo que pretenderán hacer. Si esto es realmente lo que va a presentar, tengo que decir que esa herramienta ya está vigente y Milei no ha hecho nada para que se aplique. Nuestro Gobierno (N.deR.: el de Alberto Fernández) sancionó a Navitas Petroleum, que ya había sido sancionada en 2014.
El Gobierno actual no ha impulsado las acciones penales contra los directivos de Rockhopper y Navitas. Con total franqueza, desearía que el presidente anuncie que va a hacer gestiones con Israel para que Navitas se retire. Esa sí sería una medida acorde a la legislación argentina y el ejercicio de una diplomacia activa para que se ponga límites al avance de la explotación hidrocarburífera ya anunciada para 2028.
¿Y esto es algo que ve viable?
– Desearía que fuera así, pero creo que es improbable que lo haga. Todos los antecedentes de Milei marcan que va en otro sentido. Desde que asumió no hizo ninguna acción efectiva para evitar que avance la explotación. Solo sacaron dos comunicados extemporáneos, después de que Rockhopper y Navitas lograron garantizar el financiamiento en la bolsa de Tel Aviv. Y el segundo fue cuando obtuvieron la declaración de impacto ambiental. Es decir, comunicados sobre hechos consumados. Aquí lo que hace falta es una acción diplomática muy coordinada, que involucre al Poder Ejecutivo y al Poder Judicial, porque hay que poner límites a las inversiones británicas mientras Reino Unido insista con avanzar con este proyecto.
Esa sí sería una medida efectiva: “ustedes avanzan con la explotación hidrocarburífera en Malvinas, nosotros ponemos límites a la inversión británica en Argentina”, en litio, petróleo y otros recursos estratégicos. Milei les está ofreciendo el RIGI y anunció que va a hacer un Argentina Week en Londres a propiciar inversiones británicas en Argentina. O sea, el sentido totalmente contrario a lo que debería hacer. No quiero hacer especulaciones. Ojalá que lo que anuncie sea en favor del interés argentino. Pero mis expectativas son bajas.
Agencia NA


